indigenas-chile

Desde hace pocos años han estado saliendo a la luz distintos temas, que hoy por hoy forman parte ya del debate público. Un concepto  bastante utilizado en nuestros días es el de la inclusión, el cual se instala de manera verborrágica en bocas de políticos de distintos colores. Pero no es algo que surja de manera espontánea en la actualidad, sino que es parte de un sinfín de sucesos, los cuales forman en su conjunto la historia de este país, el cual celebra afanoso durante este mes la primera junta nacional de gobierno, la cual no significó una verdadera independencia.

Recordemos por ejemplo la inclusión de los mapuche al Estado de Chile, acaecida entre los años 1860 y 1900, campaña impulsada desde el congreso por los diputados Benjamín Vicuña Mackena y Tocornal, y ejecutada por los capataces del ejército Cornelio Saavedra y Hernán Trizano, los cuales insistían en la teoría de domesticar a los salvajes araucanos. Dicho acontecimiento “histórico”, costó el exterminio de mas del 70% de nuestra población existente en la época.

Con esta pequeña reseña sobre la des- inclusión, o exclusión, o inclusión “mode on” Estado de Chile, estamos claros y evidenciamos que el mes de la patria no tiene nada de inclusivo

La inclusión al debate público de la voz de los mineros y calicheros del norte en 1907 también es un claro ejemplo vivo -o mas bien dicho muerto- de como este país responde a las demandas civiles que piden ser incluídas, puesto que fue silenciada a balazos en la escuela Santa María de Iquique, al igual que los diez pobladores que, repulsivamente, le dan nombre a la llamada “matanza de Puerto Montt”.

Llegamos así a los 90′, cuando se cierran las minas de carbón en los sectores de Lota, Curanilahue y Coronel. El gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle empleó una curiosa campaña de inclusión y reconversión laboral para los trabajadores desempleados, la cual consistía en transformarlos, literalmente, de mineros a panaderos y/o a peluqueros.

Otro acontecimiento ocurre cuando se promulga la “ley indígena”, en 1993. El ejemplo de inclusión se determina en la creación de las “comunidades”, la cual transforma de manera radical  la organización cultural tradicional mapuche en una “junta de vecinos rural”, constituida por un presidente, vicepresidente, secretario y tesorero, marginando así la figura de lonkos, los cuales pasan a formar parte del folcklor.

De otra manera, Chile también demuestra su inclusión hacia los pueblos originarios. Es el caso de las Fuerzas Armadas Chilenas, la cual lleva en uno de sus batallones aéreos el nombre del líder mapuche Pelontxaro. Así también lo hizo la DINA con las brigadas Lautaro y Caupolicán, las cuales fueron bastante inclusivas a la hora de tomar detenidos que luego se encargaron de desaparecer.

Las fiestas patrias representan el centralismo que ejerce el Estado de Chile frente a las diferencias socioculturales que no son incluidas, así lo refleja la tremenda identificación que sienten los Tehuelches con la “cueca”, o como los Aymara cambian, en estas fechas, sus deportes típicos por el “rodeo”.

 Con esta pequeña reseña sobre la des- inclusión, o exclusión, o inclusión “mode on” Estado de Chile, estamos claros y evidenciamos que el mes de la patria no tiene nada de inclusivo. Chile reprobó y podría seguir reprobando todos los exámenes que de esta materia traten, ya que la solución de problemas políticos, sociales y culturales se han reducido a matanzas, balazos, torturas, etc, utilizando paralelamente la educación a modo de transmitir, transformar, modificar o montar una historia que tiene tan solo un diez por ciento de verdad. Y ante eso, los grandes desafíos se hacen aún mayores, por ejemplo una educación intercultural contextualizada a los territorios (Norte, Centro y Sur) y una asamblea constituyente inclusiva, que plantee el establecimiento, a mediano o largo plazo, de un Estado Plurinacional que reconozca la existencia de pueblos y naciones anteriores al joven Estado de Chile, el cual, según la proclamación de independencia el 12 de Febrero de 1818, aún no alcanza sus 200 años.