En la comuna de Ñuñoa, los vecin@s con vocación por la democracia participativa a nivel local estamos denunciando los procedimientos ilegales y arbitrarios que está llevando adelante dentro de la Unión Comunal de JJVV, un grupo de dirigentes sociales adherentes al actual alcalde Sabat. Están pasando por alto las resoluciones de la Comisión Electoral que la misma Unión Comunal se ha dado para supervigilar el proceso democrático de renovación de su Directiva.

Lo queremos decir con claridad: el alcalde Sabat, que ya tiene un tremendo conflicto interno entre sus partidarios, peleándose su sucesión sin respeto alguno por el grave cáncer que lo aqueja, ve ahora cómo sus partidarios están dispuestos a cometer ilegalidades, actuar en contra de resoluciones del Tribunal Electoral Metropolitano, de la Contraloría General de la República, arriesgando sanciones graves –que alcanzan hasta la declaración de completa nulidad de sus actuaciones-, con el fin exclusivo de retener el poder en esa Unión Comunal.

Como Revolución Democrática de Ñuñoa apoyamos a los vecin@s y dirigentes de las JJVV que reconocen las actuaciones legalmente fundamentadas de la Comisión Electoral que fue elegida en julio de 2015, para llevar adelante un proceso de renovación de la Directiva de la Unión Comunal de manera transparente, con respeto de las normas que lo rigen y promoviendo la probidad democrática en todas las etapas del proceso.

Esta Comisión Electoral ha declarado ante el Tribunal Electoral Metropolitano que es imposible un proceso de elecciones legítimo y honesto, ya que, entre las muchas irregularidades, esta Unión Comunal no posee ningún registro legal de cuáles son sus socios habilitados para votar, presenta directivas paralelas en JJVV, y JJVV inscritas a última hora sin ningún respaldo reglamentario. Resulta además sin ninguna validez el intento de crear una segunda comisión electoral por fuera de todo procedimiento legal.

Observamos que el proceso de cambios políticos con el empoderamiento de la sociedad civil, que ha tenido un momento culminante en 2011, permitiendo el comienzo de una transformación general de la sociedad chilena en favor del respeto de los derechos democráticos y contra el abuso de los poderosos, se hace sentir con todas sus fuerzas en las organizaciones vecinales a lo largo de todo Chile.

Una Unión Comunal de Juntas de Vecinos es una organización de enorme potencial para la democracia participativa y el empoderamiento ciudadano a nivel del gobierno local. Puede actuar de manera autónoma, como primer nivel de coordinación y fuerza comunal unida de las JJVV de todos los barrios. Como canal de expresión directo de la voluntad de los vecinos y vecinas respecto de las instancias de la administración municipal. O puede resultar manipulada, reducida a un peón en las maniobras del poder por el poder. Creemos que las JJVV y la Unión Comunal de Ñuñoa son parte del movimiento de renovación de las instituciones sociales chilenas, para alejar de ellas los elementos de una corrupción que amenaza con volverlas completamente ilegítimas ante la gente.

El tejido social de base de Ñuñoa ha despertado. Se multiplican sus actuaciones frente a la institucionalidad comunal. El horizonte comunal muestra muy buenos vientos de cambio en la dirección de los asuntos municipales.