banco estadoEs difícil imaginar,  como en nuestro país se puede remover a un Larraín de su cargo, sin embargo,  el ministro de Hacienda lo acaba de hacer, con el presidente del Banco del Estado, el Sr. Guillermo Larraín,  explicando frente a la población, argumentos técnicos referidos al desborde del presupuesto del banco  y a las medidas de austeridad  que impone el momento económico.

Argüir cuestiones técnicas, corresponde a lo más representativo del modelo chileno y va más allá de los deseos de Jaime Guzmán entre otros, de reemplazar a los políticos por tecnócratas para conducir el derrotero de nuestro país,  sino que hoy no existe ámbito de nuestra sociedad mercantilizada, en donde la técnica, especialmente la económica  presentada como una ciencia exacta,  no sea utilizada para justificar lo que está detrás de este modo colosal de  acumulación de capital en pocas manos.

El resultado de las políticas económicas aplicadas  en los últimos treinta y cinco años y las restricciones impuestas por el plan laboral, que regula las relaciones laborales desde 1979  que se encuentra plenamente  vigente, tienen su expresión en la forma en que se captura la riqueza en Chile, es así que,  entre los años 2008 y 2013,  las remuneraciones se quedaron con el 37.7 % del P I B, en cambio las utilidades captaron el 51.6 %[1] (ambas cifras en promedio); dicho de otra manera de cada 1.000 pesos que se producen anualmente, los más de ocho millones de chilenos  asalariados se quedan solo  con 370 pesos, incluyendo  los salarios más altos; en cambio un puñado de capitalistas capturan 516 pesos.

EL MUNDIAL DE RUGBY

jorge pizarro dc

La ausencia de un senador de su territorio, acción motivada por la ineludible presencia en un  campeonato mundial de su deporte favorito, no pasa de ser un contratiempo, en el ámbito de lo simbólico, que el tiempo y las habilidades políticas corregirán. Esto porque,  la participación de senadores y diputados en el Congreso, es totalmente  estéril por razones constitucionales, en relación a  cuestiones económicas que,  pudieran alterar la forma en que se reparte la torta en nuestro país, incluso si por algún imprevisto se abriera paso una ley que velara por los intereses del trabajo desfavoreciendo  al capital, el Tribunal Constitucional está disponible para corregir la anomalía. Por lo tanto para los intereses de los trabajadores chilenos como hasta ahora se ha demostrado resulta intrascendente la presencia de los congresistas en Valparaíso o en Chile.

BANCOESTADO

El Banco del Estado, que en una costosa estrategia comunicacional,  cambio de nombre a Bancoestado,  para estar mejor posicionado en la competencia del mercado financiero, utilizando sin inquietud alguna los dineros que tradicionalmente, en especial,  las personas de tercera edad,  mantienen en cuentas de ahorros, para hacer grandes y “rentables” negocios que han incluido créditos para la compra de un banco a un conocido grupo económico.

Este es el marco,  en que el sindicato del banco, enfrentó  la negociación colectiva, cuyo desenlace los chilenos han conocido, a través de los medios de comunicación,  que como es costumbre han presentado la versión del ministro, como una verdad absoluta, desacreditando de paso a trabajadores y dirigentes del banco, desplegando hasta la saciedad declaraciones de los gremios empresariales y políticos que intentan establecer la idea que los trabajadores organizados,  pueden destruir las empresas con sus exigencias y advierten de una hecatombe si los sindicatos pretenden compartir las ganancias de una forma distinta como la descrita más arriba y que ha significado tanto bien para Chile.

Efectivamente la negociación de los del Banco del Estado, representó aparentemente un  avance para los trabajadores que hacen posible las operaciones del banco y es a lo menos,  una simpleza suponer que los trabajadores y sus dirigentes no conozcan la realidad de su institución y pretendan más de lo que es justo compartir de los resultados del negocio.  Se debe además  tomar en cuenta que lo hacen en una negociación que se encuentra excesivamente reglada y engorrosa y  que los ajustes que se están haciendo a la legislación actual en la llamada “reforma laboral” la complejizarán aún más.

La actitud de unidad y una masiva sindicalización es el ejemplo que los trabajadores del Banco del Estado deben recoger.

Los trabajadores que en un 58.4 % ganan menos de 362.250 pesos líquidos[2], al mismo tiempo que unos 1.750 chilenos, atesoran cada mes aproximadamente unos 937 millones de pesos[3].

LA HAYA

La Haya

Lo que se oculta detrás de la actitud del ministro Valdés, que junto con su colega Burgos recuperan la gobernabilidad extraviada, es el hecho de demostrar a la población, que el modo en que Chile funciona,  es de acuerdo  a las  indicaciones del mercado como lo apropiado, generando la idea de que el mercado es una cosa abstracta regida por leyes que los tecnócratas conocen y encubriendo a las personas de carne y hueso que lo operan.

Son precisamente personas, que han conducido nuestras relaciones internacionales, colocando las relaciones mercantiles por sobre cualquier otro interés de otra naturaleza, situación que significó por segunda vez, un fallo desfavorable en la corte de la Haya, donde en el reciente caso, se trato con ausencia de la política,  con altivez y arrogancia, sintiéndose como los únicos conocedores de la técnica jurídica internacional y tratando de proyectar el supuesto éxito de un país, que cuando trabajadores conquistan algo más en la repartición  de la torta,  se escandaliza.

 

Semana posterior al 18 del 2015

 

[1] Banco Central de Chile

[2] Fundación Sol ( NESI 2014)

[3] Departamento de Economía de U. de Chile, 2013 (0.01% de la población captura el 10.1% del P I B)