Foto: serviestado.cl

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El coronel Clovis Montero, ex tesorero del Estado Mayor del Ejército y exmiembro de la Contraloría de esa institución, rompió el  silencio luego de 15 meses de reclusión para denunciar cómo fue que se llevó a cabo en el Ejército la defraudación de fondos provenientes de la Ley Reservada del Cobre.

Montero fue procesado por la Justicia Militar por su participación en el millonario desfalco a los fondos reservados del cobre mediante facturas adulteradas por concepto de reparaciones de vehículos militares, desde abril del 2014.

El ex tesorero del Estado Mayor acusó a generales y coroneles de tomar fondos públicos por 10 millones de dólares, para la compra de propiedades en favor de familiares de ex agentes de la CNI, además de gastar los recursos en juegos de casino, caballos y fiestas según publicó este martes el semanario The Clinic.

Hay un aparato de defraudación, yo no me imaginaba lo grande que era y la cantidad de proveedores involucrados”, admitió luego de entregar un manuscrito al medio en el que detalla cómo un grupo de generales, coroneles y suboficiales gastaron gigantescos recursos públicos a través de una verdadera máquina fraudulenta.

Montero apuntó a que los principales responsables de lo sucedido “son los jefes de Finanzas del Comando de Apoyo a la Fuerza y los comandantes del Comando de Apoyo a la Fuerza (…) Ellos firmaban minutas y oficios conductores con las facturas (fraudulentas) y son responsables de la ejecución de la Ley (Reservada del Cobre)”.

Respecto al descontrol contable en la institución, el ex tesorero del Estado Mayor señaló que en el Ejército “no hicieron el trabajo o dejaron que las cosas sucedieran, ya que los tesoreros no revisaban”, subrayó.

“Ningún organismo del Ejército revisa la Ley del Cobre. La orden fue del general (Jorge) Salas con (el coronel Fernando) Grossi en 2012”, ahondó Montero. “La orden era digitar solamente (las facturas), no revisar forma y fondo (de los pagos)”, indicó.

Según Montero, los fondos de reserva del cobre suman hoy “aproximadamente 5 mil millones de dólares“, una montaña de dineros que por ley es gastada por las Fuerzas Armadas sin supervisión de la Contraloría, “nunca nadie revisa nada”, precisó el ex tesorero.

Montero prevé que las operaciones fraudulentas suman “aproximadamente 6.500 millones de pesos”, unos 10 millones de dólares.

El coronel también apuntó a supuestas irregularidades cometidas en el Club Militar Lo Curro, donde mediante facturas endosadas a colaciones extraordinarias, eran destinados recursos para financiar fiestas privadas de oficiales con montos entre los “3 a 6 millones” de pesos.

“El 2013 los generales del Edificio (Bicentenario) pagaron su almuerzo diario con facturas internas (a las) que les ponían colaciones extraordinarias”, afirmó. “Al general Bosco Pesse, jefe del Estado Mayor en 2013, le compraban todo en alimentos y lo hacían pasar como colaciones extraordinarias”, precisó.