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La previa a la votación por el nuevo Fiscal Nacional ha estado marcada por críticas y expectativas hacia los parlamentarios que involucrados en los casos Penta, SQM y Corpesca, que ahora investiga el Ministerio Público, la misma institución cuyo líder les tocará elegir.

El conflicto de interés involucra a los senadores Fulvio Rossi (PS), Eugenio Tuma (PPD), Jorge Pizarro (DC), Jaime Orpis (UDI), Iván Moreira (UDI) y Ena Von Baer (UDI), que han estado bajo el escrutinio público por las opciones que tomarán frente a esta votación.

Fulvio Rossi, siguiendo la voluntad de la presidenta de su partido, Isabel Allende, ya difundió un comunicado público en el cual anunciaba su inhabilitación. La razón es que está siendo investigado en el marco del caso SQM luego de hacerse público el mail donde solicitaba financiamiento para 32 candidatos municipales enviado a Patricio Contesse, ex generente general de la empresa.

La inhabilitación es una decisión voluntaria que pueden tomar los parlamentarios y que implica, en este caso, que Rossi no votará en la elección de la próxima semana. “La razón de mi inhabilitación tiene que ver con la enorme trascendencia que dicha votación tiene para nuestro país y el clima de sospecha permanente que se ha instalado en la opinión pública”, sostuvo.

Hasta el momento ningún otro senador ha tomado esta decisión, que es la que consideran ética y esperan los ciudadanos según han manifestado en redes sociales.

Otra alternativa que se baraja para hacerle frente al conflicto de interés es el camino que tomó Iván Moreira, formalizado por delitos tributarios en el Caso Penta. En una conferencia de prensa en el Congreso, el senador UDI anunció que se abstendrá. “Como un gesto que muestra mi sincera voluntad de corregir estos errores y contribuir a que la clase política recupere la confianza ciudadana, he sido el único que ha dicho la verdad, reconociendo los errores (…) yo he dado la cara, he sido consecuente, he hablado con la verdad y este es un gesto de transparencia en abstenerme”, dijo.

La abstención es una de las tres opciones de voto que tienen los senadores, además de a favor o en contra. Por lo tanto Moreira, a diferencia de Rossi, sí participará de la elección.

Ena Von Baer, por su parte, ha dado luces de que no seguirá el camino de su compañero de partido. “Yo me debo a mis electores que me eligieron como senadora y voy a cumplir con mi deber de representar a los ciudadanos de la Región de los Ríos”, aseguró la senadora, que también está involucrada en el caso Penta a través de correos donde pedía financiamiento por deudas de campañas electorales.

Aunque su respuesta deja abierta las tres posibilidades de voto y no respondió con claridad a las preguntas de la prensa, dio a entender que no se abstendrá. Además, la senadora gremialista manifestó que “en este caso no cabe inhabilitarse”, lo que en términos legales es cierto, ya que se trata de una decisión totalmente voluntaria que queda a la conciencia de cada parlamentario.

“No hay inhabilidad alguna en ninguno de los casos de los senadores, pero evidentemente cada uno votará de acuerdo a sus convicciones”, dijo Pizarro, presidente de la DC, siguiendo la línea de Von Baer. El DC está vinculado al caso SQM desde que rectificara facturas que suman 45 millones de pesos por parte de Ventus Consulting, la empresa de sis hijos. A pesar de eso, estará presente el día en que los senadores decidan si ratificar o no el nombre que la presidenta elija entre los cinco candidatos propuestos por la Cote Suprema y a pesar de que dijo que no había tomado la decisión de qué opción votar, aseguró que era de los que esperaba que “la propuesta de la Presidenta sea aprobada por el Senado por unanimidad, creo que es importante dar una señal de potenciamiento del Ministerio Público”.

Jaime Orpis, imputado por delitos de cohecho y lavado de activos, no ha dado señales sobre el tema. Lo mismo ocurre con Eugenio Tuma, querellado por el Consejo de Defensa del Estado por fraude al fisco en gastos de campaña.

La votación por el candidato que sucederá a Sabas Chahuán está agendada para la próxima semana.  De los 38 senadores que conforman el Senado, quedan 19 votos de la Nueva Mayoría y se necesitan 25 para ratificar la decisión de la presidenta. Para ese día La Moneda espera que no se vuelva a repetir el traspié vivido con la votación del nuevo contralor, Enrique Rajevic, que se aplazó por el poco apoyo incluso de parte del oficialismo.