Foto: interior.gob.cl/

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Este miércoles el abogado Enrique Rajevic se sometió a la votación realizada por el Senado, para asumir como nuevo Contralor General de la República, cuya propuesta fue entregada en septiembre por el Ejecutivo a la Cámara Alta. Esta elección pretendía nominar al nuevo Contralor, tras cinco meses desde que Ramiro Mendoza hubiera dejado el cargo vacante, tras ocho años de ejercicio.

Se suponía que Rajevic sería ratificado por el Senado y asumiría el cargo, pero previamente a la votación, el abogado sufrió un duro cuestionamiento tras hacerse público el hecho que en 2010 tuvo a su haber una demanda por parte del Consejo de Defensa del Estado.

No obstante, la candidatura de La Moneda fue rechazada por 21 votos a favor, 12 en contra y 3 abstenciones, debido a que Rajevic no consiguió los 22 votos necesarios para ser aprobado en el cargo.

El ministro del Interior, Jorge Burgos, reconoció que la votación fue un “duro revés” para el Gobierno y señaló que “en lo personal es una doble mala noticia, porque, como lo he dicho públicamente y en eso hay que ser muy honesto, yo le propuse el nombre a la presidenta [Bachelet]”.

“Me voy con una sensación amarga de no haber podido lograr que llegara a la Contraloría una persona que se lo merece”, indicó el ministro.

En tanto, si bien se esperaba para este miércoles la nominación de la propuesta para reemplazar como Fiscal Nacional, a Sabas Chahuán, el Ejecutivo retrasó su decisión para este jueves tras el duro revés obtenido en la votación de Contralor.

LA DECISIVA ABSTENCIÓN
Ante la votación para designar al nuevo Contralor, el ministro Burgos, valoró la asistencia de todos los senadores de la Nueva Mayoría, incluso la participación del senador Fulvio Rossi, quien se encuentra con licencia médica.

Además, fueron claves a la hora del resultado de la votación los escaños de los senadores Hernán Larraín, de la UDI y Antonio Horvath, independiente, quienes se abstuvieron.

Respecto a su determinación, Larraín argumentó que, a pesar de ser “una de las decisiones políticas más difíciles” que ha debido tomar en su trayectoria como senador, “un contralor debe reunir un respaldo que no sea mínimo… no se ha logrado el consenso, y en ese sentido se hace muy difícil poder entrar a respaldar a una persona que pudiera ser elegida por un voto, y particularmente por un voto del presidente de un partido de la oposición”.

Yo he votado en muchas oportunidades en contra de los planteamientos de mi bancada, y lo haré siempre que por razones de conciencia lo estime necesario. Hoy sin embargo me toca presidir un partido, de manera que las responsabilidades que tengo son distintas. No creo en las ordenes de partido pero si en las responsabilidades colectivas”, añadió.