VidrioEste jueves se inscribirán las listas que diputarán un cupo en la mesa directiva de Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, FECH. Si bien ahora la mayoría de listas que se presentarán a la elección son de izquierda, lo novedoso es el quiebre definitivo del bloque de conducción compuesto por la Izquierda Autónoma, IA; el Frente de Estudiantes Libertarios, FEL; y la Unión Nacional Estudiantil, UNE, quienes desde el 2012 conducen la Confech. Todo esto sucede ad portas de un año trascendental respecto a la disputa por la reforma a la Educación Superior. Aquella apuesta por la unidad de la izquierda -extra PC-, ha estado marcada por intenciones y acciones hacia la confluencia programática y de ideas, pero las pequeñas diferencias -para algunos-, o la radicalización -para otros-, terminaron con el quiebre.

Desde las tres orgánicas han insistido en la importancia de la unidad en relación a cómo enfrentarán la reforma educacional, pero principalmente el descontento por parte de la UNE sobre la conducción del Confech y los “errores” cometidos durante este año, terminaron por socavar las aspiraciones de unidad electoral. Esto tuvo como resultado la apuesta individual de la UNE por liderar la FECH y su definitiva marginación del bloque, pero el quiebre no fue algo repentino. Las primeras fisuras comenzaron a sentirse en Concepción donde la UNE se aventuró sola en la disputa por la federación de estudiantes, resultando vencedores de los comicios frente a sus ex compañeros de alianza Izquierda Autónoma y Frente de Estudiantes Libertarios.

Iñaki Martínez, secretario general de la UNE, en entrevista con eldesconcierto.cl es enérgico al aclarar que aunque ellos apuestan por la unidad del movimiento estudiantil, le han aclarado a “sectores de la Izquierda Autónoma” que no “son ciegos cuando hay diferencias y cuando hay errores en la conducción”.

Tanto autonomistas (IA) como libertarios (FEL) coinciden en que su coalición tiene proyecciones futuras y esperan que la UNE “defina su política”, pero este distanciamiento sólo cae en el plano electoral y la disputa por la conducción de las federaciones. La única ruptura de fondo dentro de lo que fue el bloque conductor, ocurrió con el FEL, donde algunos de sus militantes durante el 2014 abandonaron la organización y han levantado estructuras paralelas que no han tenido mucha incidencia, entre ellas Acción Libertaria, plataforma encabeza por Melissa Sepúlveda, ex presidenta de la FECH.

QuiebreLA DISPUTA POR ENCABEZAR UNA LISTA
Manos a la Obra será la plataforma con que la UNE se presentará a la FECH; por otro lado irán Izquierda Autónoma y el FEL; y eso es lo que quedó de Somos Fuerza, lista que se presentó el año pasado como el bloque unido, a la disputa por la hegemonía en el Confech.

Lo que habría que entender primeramente es que las elecciones por la FECH tienen una particularidad y es que no gana una lista completa, sino que la mesa ejecutiva se compone mediante un sistema que integrada un candidato de las listas más votadas. Esto implica que los cargos se distribuyen según la votación que obtiene cada lista, por lo que el presidente a veces no es la persona más votada individualmente, sino el que más votos obtiene dentro de una lista ganadora. Dependiendo del resultado, algunas alianzas pueden ocupar más de un cargo en la mesa.

Un caso que resultó emblemático y evidencia el sistema, es que en las elecciones para la federación del año 2012, la actual diputada PC Camila Vallejo ganó en forma individual con 1.868 votos, pero la lista comunista-socialista (3.864 votos totales), quedó por debajo de la Izquierda Autónoma (4.053 votos totales), y por tanto resultó presidente de la FECH el hoy diputado autonomista Gabriel Boric, quien obtuvo 550 votos menos que Vallejo.

Por esta situación, habitualmente las alianzas políticas se turnan a la cabeza de la lista que presentan a la FECH. Desde 2012 tres federaciones han sido encabezadas por la Izquierda Autónoma y una por el Frente de Estudiantes Libertarios, pero la UNE sólo ha conseguido como mayor logro la obtención de la secretaría de comunicaciones el año 2014. A pesar de ser una organización relativamente joven (2011), la UNE apuesta por la conducción de la FECH, lo que le otorgaría una de las principales tribunas dentro de la Confech, y conseguirían “proyectar su organización por sobre el resto”, según esgrimió como supuesto objetivo de la UNE Gael Yeomans, encargada política nacional del FEL.

Aunque quienes se mantienen juntos son los autonomistas y los libertarios, entre ellos también seguirá la disputa por quién encabezará como candidato la próxima lista a la federación y es que la vocación por ser vanguardia entre estas organizaciones es clara.

Andrés Fielbaum, ex presidente de la FECH y actual Encargado Nacional Estudiantil de Izquierda Autónoma, confiesa que como IA pretenden “disputar la presidencia de la federación en la universidad y en el resto de las federaciones en Chile”.

“Abogamos por una conducción responsable y por una articulación con el mundo autonomista fuera de la universidad. Básicamente entendemos que la posición que ha conquistado Izquierda Autónoma es tremendamente interesante para poder ejercer esa conducción, pero por supuesto que queremos que la conducción se dispute desde la posición más amplia posible o que la FECH quede en manos de un aliado si no podemos ser nosotros mismos”, expresó.

UNIDAD ANTE LA REFORMA EDUCACIONAL
Pese a los distanciamientos electorales, los tres grupos que componían el bloque de conducción y que articuló a los sectores más importantes de la izquierda universitaria, continúan estando indisolublemente unidos en su postura ante la reforma a la educación superior que propone el gobierno.

Esta unidad confluye en el programa y la propuesta que la Confech ha entregado al Ministerio de Educación, Mineduc, sobre su concepción de educación pública. Algunos han atribuido el quiebre del bloque a una supuesta interpretación radical por parte de la UNE ante la mesa  prelegislativa con el gobierno, pero aquel argumento ha sido desmentido desde aquel sector. Asimismo, las tres orgánicas coinciden en que la radicalidad, “del movimiento estudiantil siempre se ha jugado en su masividad“, indicó Fielbaum a eldesconcierto.cl.

Otro de los matices que aminorarían el ruptura del bloque de conducción, es que en algunos espacios aún existe la alianza. Según señalaron los dirigentes de la UNE, la Izquierda Autónoma y el FEL, están dispuestos a mantener alianzas en los espacios donde sea necesario construirla. Un ejemplo de ellos es la lista Crecer por la disputa de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Chile, quienes obtuvieron la mayor cantidad de votos en la primera vuelta  31,44%  frente al 25,86% de los gremialistas , un pacto compuesto por la UNE y el FEL.