carne molida

La carne procesada, como embutidos y fiambres, puede producir cáncer y es probable que también lo haga la carne roja según informó este lunes la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las conclusiones del informe están basadas en “literatura científica acumulada” y fueron examinadas por un grupo de trabajo de 22 expertos provenientes de 10 países diferentes. El grupo caracterizó como cancerígenos los productos de carne que pasan por un proceso industrial como salchichas, hamburguesas y tocino, que se vinculan principalmente a cáncer de colon. Con esta información la carne procesada pasa a formar parte del grupo 1 dentro de los estándares de la OMS, lo que significa que comparte lugar con el tacabo o el diésel.

Además, el estudio arrojó un resultado que impacta en la gran mayoría de la población mundial: el consumo de carne roja es un “probable cancerígeno para los humanos”. Este tipo de carne es la que proviene de animales como la vaca, el cerdo, cordero, caballo y cabra.  Después de analizar más de 800 estudios que investigaban asociaciones entre consumo de carne roja o procesada y más de doce tipos de cáncer, los expertos concluyeron que su consumo está vinculado principalmente a cáncer colorrectal y también asociado con el cáncer de páncreas y de próstata.

Las reacciones de la industria cárnica fueron de alto rechazo. El Instituto Norteamericano de la Carne, una referente de la industria en Estado Unidos, declaró que el informe “atenta contra el sentido común” y va en contra de “docenas de estudios en los que no se ha encontrado correlación entre la carne y el cáncer”, según consigna El País.

Pero el estudio es claro. “Teniendo en cuenta la cantidad de personas que consumen carne procesada en todo el mundo, el impacto global de su incidencia en el cáncer puede ser muy importante para la salud pública”, señaló el doctor Kurt Straif, director del programa de monográficos del IARC, según consigna El Mundo.

Según una de las últimas informaciones del consumo de carne en Chile, de parte del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) el año pasado, cada chileno ingiere 26,6 kilos de cerdo al año y 24,4 kilos de carne de vaca. Los estudiosos concluyeron que por cada 50 gramos de carne procesada que se ingieren, el riesgo de tener cáncer colorrectal aumenta un 18%. Con esta nueva información la carne roja pasa a formar parte del grupo 2A, solo un lugar más abajo que los elementos más dañinos, donde compartirá con otros elementos como uno el glifosato, un herbicida tóxico para la salud.