ignacio walker

“Sé lo que es un intento de hegemonía de la izquierda, sé lo que es el ninguneo a la DC. Lo he vivido y he marcado con fuerza la necesidad de resistirlo, de no dejarnos tentar por la lógica refundacional que le ha hecho mal al país y al Gobierno en el primer año”, manifestó el senador y ex presidente de la Democracia Cristiana Ignacio Walker.

En las declaraciones que da en dos entrevistas, publicadas hoy por La Tercera, es claro en reconocer que el Gobierno de la Nueva Mayoría no está considerando a la DC como ésta esperaría. “Hay muchas cosas que ocurren en el Gobierno y que no muestran una valoración de la contribución de la DC a este Gobierno, y eso me preocupa, porque estos sentimientos de molestia se van acumulando en una dirección no precisamente virtuosa. Yo siento una creciente desafección de la militancia y la dirigencia DC hacia el Gobierno. Llegó el momento de definir de mejor forma y aclarar los términos de referencia de nuestra relación con el Gobierno”, señaló Walker.

Como ejemplo nombra la falta de empoderamiento que según él le ha dado el Gobierno al ministro del Interior Jorge Burgos (DC). “Cuando se nombró al nuevo gabinete le volvió el alma al cuerpo a la DC”, dice Walker, pero luego agrega que hay “dimes y diretes, frases, episodios, que no siempre muestran una comprensión y un empoderamiento a quien mal que mal es el jefe político del gabinete, por decisión de la Presidenta,  y un gran líder de la DC. Quisiéramos ver a un ministro que sienta que cuenta con el apoyo decidido de la Presidenta y del Gobierno para asumir a cabalidad su rol. Y lo mismo respecto de los ministros de la DC y los subsecretarios”.

La falta de consideración de la Democracia Cristiana de la que habla Ignacio Walker tendría que ver con “la posibilidad latente de un intento de hegemonía de un sector de la izquierda” vinculado, en la práctica, a un posible pacto electoral del Partido Socialista con el PPD o de la eventual entrada del PRO a las filas de la Nueva Mayoría. “Por la misma puerta por la que entra el PRO a la Nueva Mayoría, sale la DC. Conozco a mi partido y no va a haber dos voces en ese tema”, amenaza.

En respuesta a la afirmación, el Partido Progresista comunicó que Ignacio Walker “se equivoca en su obsesión”. “Hacemos un nuevo llamado a todos los presidentes de partidos de la centro izquierda y de la NM, a que juntos busquemos candidatos unitarios que permitan derrotar a la derecha en las elecciones municipales. No podemos volver a cometer los mismos errores del pasado y ciertamente no es el PRO el que los cometerá. Los chilenos y chilenas esperan unidad y altura de mira, no amenazas y criticas permanentes”, sentenciaron.

Pero Larraín fue tajante en sus declaraciones: “Cualquier intento de reagrupar a la izquierda en torno a un pacto electoral que pudiera marginar a la DC es el fin de la Nueva Mayoría. Una cosa es la pretensión de hegemonía de un sector de la izquierda, y otra es traducir un bloque de izquierda en un pacto que margine a la DC. Un esquema de reagrupamiento de la izquierda sería  de una torpeza infinita. No solo sería el fin de la Nueva Mayoría, sino que le provocaría un daño irreversible al gobierno de la Presidenta”, concluyó tajante.

Un ejemplo de las diferencias que enfrenta a la DC con el Gobierno se dio hace tres días con el rechazo que dio el partido de Walker a la partida presupuestaria destinada a financiar la gratuidad que inicia en 2016 para la educación superior.

A través de una declaración pública,  los diputados Ricardo Rincón, Mario Venegas y Yasna Provoste, junto a los senadores Carolina Goic y el mismo Ignacio Walker aseguraron que “la DC no está en condiciones de aprobar la glosa 05, tal como está, y esperamos que nuestro Gobierno busque alternativas distintas y más efectivas que cumplan cuatro criterios básicos”.

“Aspiramos a que los recursos se entreguen efectivamente a los estudiantes de familias más vulnerables, particularmente a los que asisten a Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales, y esto la fórmula planteada no lo asegura”, señaló el grupo de parlamentarios, advirtiendo que si el Gobierno no modifica los criterios de la glosa, rechazarán la partida, cuyo fin de tramitación se espera para mañana.