articulacion feminista

En Chile el aborto inducido es ilegal en toda circunstancia. A las mujeres y niñas se las obliga a mantener embarazos que no desean, que no han elegido, impuestos por violencia sexual, o que las colocan en riesgo en su salud integral. Muchas de ellas finalmente acuden a procedimientos clandestinos, con el peligro implícito.

El año 2009, el Ministerio de Salud emitió el Ordinario A15/1675, que obliga al resguardo del principio de la confidencialidad médico/a–paciente por sobre cualquier otra consideración en los casos de aborto complicado que llegan a los establecimientos de salud. Esto significa que los/las profesionales de salud que atienden a las mujeres afectadas, no deben delatarlas sino solo cuidar su salud comprometida sin juzgamiento de ningún tipo.

Este Ordinario no siempre es acatado en los centros hospitalarios de la red pública ya que en diversas ocasiones, los médicos han realizado denuncias a mujeres y adolescentes con complicaciones de aborto. Esto perpetúa situaciones de maltrato, control policial y violación de derechos humanos de las mujeres en lugares que solo deben estar destinados a resguardar su salud.

 Es así como hoy conocemos un nuevo caso de una joven de 22 años, de la Comuna de Cunco, detenida por funcionarios de la Brigada de Homicidios de  Investigaciones de Temuco, tras denuncia hecha por el personal médico del Hospital Regional. Esto demuestra, una vez más, que el Estado, ignorando las recomendaciones que los comités internacionales de derechos humanos le han hecho respecto de las leyes, políticas y prácticas relativas al aborto, sigue permitiendo la delación en los establecimientos públicos de salud.

Basta de violencia institucional. Exigimos trato humanizado a las mujeres hospitalizadas por complicaciones de aborto, exigimos respeto pleno a la normativa citada. ¡Exigimos Aborto Libre, Legal, Seguro y Gratuito!