www.plataformaurbana.cl

www.plataformaurbana.cl

Este fin de semana los Vecinos del Barrio Yungay celebran su Fiesta de la Primavera que es la primera fiesta del verano de este barrio, porque después viene la Fiesta del Roto Chileno, el veinte de enero.

Este año, como siempre, la celebración compromete a una gran cantidad de organizaciones sociales, culturales, y deportivas del propio barrio.

Emprendedores que han desarrollado sus negocios a escala barrial hacen un aporte relevante a esta fiesta, artesanos, actores, bailarines, estudiantes, vecinos de distintas partes de este glorioso y patrimonial barrio que ha desafiado a las inmobiliarias proponiendo un modelo de participación y un modelo de gestión social absolutamente autónoma y de alto impacto en sus alcances participativos y democráticos.

En plena escena neoliberal, entre colusiones y cohechos, corrupciones y descréditos, surge esta imagen local que nos trae a la memoria aquellas gestas que han quedado en el imaginario de la soberanía popular

Son los vecinos, y eso llama la atención, porque es un espacio de autogestión creativa que articula desarrollos sociales y culturales muy atractivos, la verdad que quizás lo que pasa en Yungay recuerda esos espacios festivaleros que se daban en Bellavista en plena dictadura, cuando se respiraba un aire de libertad pese a toda la opresión del régimen militar, ese era un espacio de encuentro y reconocimiento de los que pensaban un Chile distinto que nunca llegó.

Hoy es un espacio vivificante, alternativo, la Junta de Vecinos del Barrio Yungay la gran gestora de esta articulación lidera una organización donde los directores de dicha junta son todos representantes de distintas organizaciones sociales, es decir, es la conjunción de un modelo de junta de vecinos particularmente singular en Chile, donde la mayoría participa, y no es, una muestra atómica de junta de vecinos para dar certificados de residencia y transformarse en un centro de madres.

Se trata de una organización vecinal que está a cargo de su territorio que lo gestiona, que lo reclama, que lo vive, que lo piensa. El barrio lo defiende, tanto es así que la imagen geográfica del centro de Santiago arrasada por un capital inmobiliario voraz, en Yungay ha tenido freno, a pesar de la constante tensión que significa  luchar con los actores fuertes.

Y ese es un logro del comunismo comunitario de esta comunidad, que plantea a escala local un modelo soberano de desarrollo, que extiende su arco de influencias como ejemplo a imitar en distintas latitudes de Chile. De hecho, este espacio geográfico local ha sido responsable de instalar una mixtura cultural y social muy original que es la mezcla entre patrimonio y ciudadanía.

 Una mezcla que ha hecho una relectura del concepto de patrimonio para democratizarlo a escala de lo que los vecinos valoran y quieren defender de su barrio, su historia.

La marraqueta que compraba mi abuela en el mismo negocio hace treinta años, es el sabor crujiente que disfrutan los nietos de hoy en el mismo espacio, esa es una figura que todavía se respira en Yungay, es muy hermoso.

Este Barrio es una comunidad con todas sus letras, a lo ancho de su significación política, es uno de los pocos barrios en Chile donde la integración del inmigrante es activa, sin rollo, ellos lideran sus propias iniciativas, y destacan por su rol gestor de sus identidades y costumbres, que ya se han hecho parte del paisaje de un barrio multicultural.

Son más de cien colectivos que van a participar con sus muestras de arte y cultura en todas sus expresiones. El barrio se llena de bailarines chinchineros, comparsas, música, teatro, rutas patrimoniales, circo, gastronomía, y todo un sinnúmero de iniciativas que plantean un recorrido entretenido, pero además profundamente cultural, esta es una iniciativa que se trabaja para mostrar lo mejor del espíritu de este roto chileno en primavera.

La Mesa Intersectorial del Barrio de Yungay, es el espacio de coordinación que se ha creado para interlocutar con las autoridades públicas que cada cierto tiempo a través del municipio o de la administración central quieren intervenir el barrio con sus proyectos maquineros que tienen un léxico muy pobre sobre democracia participativa, y que intentan desconstruir los barrios con fórmulas de laboratorio en un ya mal endémico estilo “transantiago”, donde creen que desde el escritorio se manejan los territorios, sin entender que eso ya no funciona.

Aquí hay comunidad organizada, propositiva y autogestionada, con una representación de sesenta mil personas que se plantean inclusive la posibilidad de construir autonomía del alicaído municipio de Santiago.

En plena escena neoliberal, entre colusiones y cohechos, corrupciones y descréditos, surge esta imagen local que nos trae a la memoria aquellas gestas que han quedado en el imaginario de la soberanía popular.

Adelante la Comuna de Yungay con los Vecinos Siempre.

A celebrar la primavera como en los inicios de esta ciudad.