Este domingo se inició en Antalya, Turquía, la décima cumbre del G20 que reúne a países desarrollados, foro que estará marcado por los atentados cometidos en París el viernes pasado y que tuvo como resultado 129 muertos y 350 heridos.

Hasta ahora el G20 debate más controles en las fronteras y aeropuertos para neutralizar amenazas de grupos yihadistas, mientras que Francia ha iniciado una intensa ofensiva de bombardeos sobre la ciudad siria de Al Raqqa, la proclamada capital del Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés), organización que ha reivindicado los ataques en la capital francesa.

El ministerio de Defensa francés indicó que en total se han lanzado una veintena de bombas desde diez cazas, contra un campamento del ISIS en Siria, el ataque de mayor envergadura que ha realizado la aviación francesa en el país árabe.

En tanto el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, señaló que “el principal interés del G20 suele ser la economía, pero los tristes incidentes (del viernes) nos muestran que no podemos ignorar la relación et

Espero que esta cumbre del G20 sea un momento histórico para la lucha contra el terrorismo y la crisis de los refugiados”, añadió Erdogan. En la reunión, los líderes del G20 han decidido redactar un comunicado aparte sobre este tema al cierre de la cumbre, que tendrá lugar este mismo lunes.

En este sentido, el asesor adjunto de seguridad de la Casa Blanca, Ben Rhodes, aseguró que Estados Unidos trabaja en conjunto con Francia para intensificar los ataques aéreos contra el Estado Islámico en Siria y señaló que “en los próximos días se aumentará la intensidad de los ataques para dejar claro al ISIS que no tienen ningún santuario”.

Tras la búsqueda de los sospechosos

Salah Abdeslam
En Francia, Bélgica, Alemania y en toda Europa se intensifica la búsqueda de sospechosos vinculados al atentado ocurrido el viernes pasado en 7 puntos de la capital francesa.
Hasta este momento el ministro del Interior de Francia, Bernard Cazeneuve, ha asegurado que los ataques habían sido preparados “por un grupo de individuos con base en Bélgica”, quienes tuvieron “cómplices en Francia”.

Las declaraciones de Cazeneuve se realizaron al tiempo que las autoridades belgas y francesas siguen las huellas de Salah Abdeslam (26 años), nacido en Bruselas, hermano de dos sospechosos que han sido vinculados con los ataques.

Se trata de Brahim Abdeslam (31 años) quien se cree que murió al detonar el cinturón de explosivos que portaba frente a un bar en la capital francesa, según consignó BBC; y de Mohammed, arrestado en el barrio de Molabeek de la capital belga, después de que regresara de París.

La fiscalía parisina ha logrado identificar este lunes a algunos de los siete suicidas que perpetraron los atentados en el Estadio de Francia y el teatro Le Bataclan.

Ahmad Al Mohammad (25 años), de origen sirio; Samy Aminour, quien vivía en el suburbio de Drancy en el noroeste de París; Bilal Hadfi (20 años), uno de los atacantes que murió en el Estadio de Francia; y Omar Ismail Montafai (29 años) ciudadano francés identificado como uno de los suicidas que participaron en el asalto a Le Bataclan.

Asimismo, el domingo fueron detenidos en Bélgica tres personas que según las autoridades estarían relacionadas con los ataques.