En conversación con revista Sábado, el recto de la Universidad de Chile se refirió a distintos temas, entre los que destacan su percepción sobre las universidades privadas, la discusión de gratuidad y su relación con los jóvenes.

Al ser consultado sobre los puntajes bajos de la PSU que ven en las privadas una única oportunidad para estudiar, Vivaldi señaló: “No todos pueden ir a la universidad que quieran, a la carrera que quieran, pero necesitamos un país que le asegure un futuro a los jóvenes, cosa que hoy no ocurre. No sabemos si al que se endeuda en una privada le está sirviendo de algo estudiar. Hay un estudio que dice que al 40 por ciento de los jóvenes les habría mucho mejor si la plata de la universidad la hubieran gastado en otra cosa. ¿Cuántos casos ha de personas con poco dinero que van a una universidad de poco prestigio, sin gratuidad, que terminen siendo médicos o abogados que ganen mucha plata? Los mínimos”.

Vivaldi también habló sobre gratuidad, y respondió las declaraciones del rector de la Universidad Adolfo Ibáñez, Andrés Benítez, de que el Cruch era un cartel: “Es de una mala educación inaceptable que se le permita a alguien decir que el Cruch es un cartel”, dijo y luego agregó: “Lo del AFI (Aporte Fiscal Indirecto) era predecible. Yo soy el rector de la universidad que más recibe AFI y me parece que defenderlo es impresentable, porque es de lo más segregador. Parte de una base terrible, que el rico se haga más rico”.

Consultado sobre si le parecía justo que un hijo de Matte o Luksic estudiara gratis, el médico expresó que “sí, porque creo que un joven tenga acceso a un sistema de educación universitaria de forma gratuita, es un derecho de él, y a esa persona le hace muy bien saber que se lo ganó con su puntaje y no gracias a su papá“.

Finalmente, el rector dijo que su relación con la Fech “podría haber sido mucho mejor”, aludiendo a la toma de la Casa Central. “Parece que los jóvenes actuales no se ven representados por alternativas políticas (…) han tenido una conducta de valorar poco lo que podrían ser sus conquistas propias. Por lo menos yo esperaría que dijeran ‘ganamos, les doblamos la mano’, pero no pasó”.