La Refinería Aconcagua se ubica a pocos metros del río que lleva su nombre. Se trata de un lugar que ya se quedó arraigado en el panorama visual de la comuna costera de la Región de Valparaíso. Hoy sus proyectos tienen enfrentados a su propietario, la Empresa Nacional del Petróleo (Enap), con las autoridades de la municipalidad.

Según informa La Tercera, la construcción en la comuna de una planta cogeneradora de 77 MW de potencia, con una caldera que producirá 125 toneladas/hora de vapor, y que entregará 35 MW de energía eléctrica a la refinería, se ha convertido en el punto de partida de una serie de desencuentros entre las partes. Sin ir más lejos, días atrás la Dirección de Obras de la Municipalidad (DOM) de Concón cursó un parte a Enap, porque a su juicio, la estatal se encontraba realizando “obras preliminares” sin contar con los permisos necesarios.

Para el gerente de asuntos corporativos de Enap, Gabriel Méndez, existe “confusión” sobre la supuesta construcción de la planta. “Creemos que existe una confusión con el anuncio de la firma del contrato en agosto y con las actividades desarrolladas en el terreno que no corresponden a la construcción de la cogeneradora ni a las obras preliminares asociadas para las cuales se requieren permisos”, aseguró.

En ese sentido, Méndez le hizo una invitación al municipio y a la Dirección de Obras, para “constatar en terrenos que no se han iniciado las obras de contrucción de la planta” y que ello no se concretará mientras “no se ingrese a la DOM la carpeta con los antecedentes y la solicitud respectiva, y los permisos sean otorgados”.

La historia que arrastra el conflicto

En agosto de este año, Enap anunció que la empresa española Duro Felguera sería la encargada de construir las instalaciones. Las partes firmaron un contrato por US$ 120 millones por la materialización del proyecto, cuya duración no debería ser mayor a los 27 meses.

Pero, el alcalde de Concón, Oscar Sumonte, expresó su rechazo a la construcción de diversos proyectos energéticos junto a un grupo de jefes comunales de la región, en septiembre pasado. En esa ocasión, Sumonte criticó la instalación de nuevos proyectos de la estatal en la comuna, sin la existencia de un plan de descontaminación. 

Cuando finalizaba ese mes, apareció un nuevo antecedente. Un oficio de la DOM de Concón, fechado en agosto, informaba que se había ordenado la detención de las obras de construcción de la cogeneradora.

El documento sostenía que al interior de la refinería se encontraron otras edificaciones, las que tampoco contaban con autorización municipal. En esa ocasión, Enap respondió que aún no comenzaba la construcción de esta central.

El tercer impasse entre la empresa y la comuna se registró a comienzos de octubre, cuando la diputada UDI Andrea Molina lideró una protesta en las afueras de la refinería, junto a representantes de la comunidad y algunos miembros del concejo de la comuna.  La idea era manifestarse contra los proyectos de Enap en la zona.

Consultado por estos episodios, hace un par de semanas el alcalde de Concón, Oscar Sumonte, dijo que mantenían una buena relación con la empresa, pero que aspiraban a que ésta “cumpla con todas las normativas y procure mejorar su sistema de producción, para disminuir la contaminación. Como cualquier empresa de la comuna, debe cumplir con todas las exigencias que establece la ley“, subrayó.

Sumonte agregó que no es la intención de su administración “frenar el desarrollo de Enap”. Sin embargo, a su juicio, falta “mayor cercanía” de la empresa con la comunidad.