Hoy la justicia está investigando trece facturas por más de 2 mil millones de pesos que fueron emitidas a la Dirección de Inteligencia de la Defensa (DID), por parte de la empresa Powerti, en el marco del caso Factoring.

Según informa The Clinic, los papeles cuestionados pertenecen a la misma firma que es investigada por la Fiscalía Centro Norte, en el marco del millonario fraude tanto al Ejército como a bancos de la plaza a través de la figura del factoring con documentos tributarios del Comando de Bienestar del cuerpo castrense, que involucra hasta ahora más de 8.000 millones.

Las 13 facturas llegaron a la DID, dependiente del Estado Mayor Conjunto, entre diciembre de 2011 y septiembre de 2012 por la cifra señalada.

Fuentes cercanas al caso, indicaron al ex coronel del Ejército, Luis Miller, como el receptor de las facturas. Él es un experto en informática que se retiró en 2008 de la institución. Fue recontratado en calidad de ingeniero como asesor en la Unidad de Ciberdefensa en el DID.

En el ministerio del ramo dijeron que lo coincidente es que dejó de trabajar en el mencionado lugar en enero de este año, justamente cuando salió a la luz el escándalo de factoring, donde está involucrado y formalizado, el ex comandante del Comando de Bienestar, Patricio Lazcano, por el fiscal Centro Norte, José Morales.

Lo curioso es que los protagonistas de la historia se conocen. Miller trabajó con Lazcano en la Academia de Guerra. Por su parte, el dueño de Powerti, Eduardo Olmedo, también ex oficial, conoce hace más de treinta años a Miller. Este último confirmó los vínculos.

Es necesario destacar que el caso factoring se hizo público gracias a la autodenuncia hecha por el propio Lazcano, como una vía para establecer la atenuante calificada que le permita obtener una rebaja de condena ante el eventual juicio.