Los coletazos del derribo ocurrido esta mañana en la frontera turco-siria no se han hecho esperar. Mientras el ministerio de Defensa ruso había declarado que el caza SU-24 “permaneció todo el tiempo sobre el territorio de Siria, como quedó registrado en los radares”, el Estado Mayor de Turquía dijo que un aparato aéreo “no identificado” entró en el espacio aéreo turco y “tras emitir 10 advertencias en cinco minutos, dos aviones F16 intervinieron”.

Rusia no comparte esta visión y asegura que el avión fue derribado por un misil terrestre. Vladimir Putin dijo que el derribo fue un “golpe a traición” y acusó a las autoridades turcas “de ser “cómplices del terrorismo”.
Turquía llamó a una reunión extraordinaria de la OTAN para hoy, a lo que Putin, durante su reunión con el rey Abdulá II de Jordania, declaró: “En vez de ponerse en contacto con nosotros de inmediato, Turquía ha recurrido a sus socios de la OTAN para discutir el incidente. Han actuado como si nosotros hubiésemos derribado uno de sus aviones“.

“¿Quieren poner la OTAN al servicio del Estado Islámico?”, dijo el jefe de Estado de Rusia.