El 24 y 25 de noviembre pasado la Federación de Estudiantes de la Universidad Austral de Chile (FEUACh Valdivia) eligió una nueva dirección. La lista A “Adelante: a cambiar la educación”, fue la vencedora, que está integrada por el Frente Estudiantil Libertario (Fel) y la Izquierda Autónoma (IA).

De este modo, la mesa ejecutiva estará compuesta por Nicole Cornejo como Presidenta. Se trata de la primera vez que resulta electa una mujer en ese cargo, y también la primera vez que sea alguien de la Facultad de Medicina de la casa de estudios. Un hecho doblemente importante porque la propia Cornejo se reconoce feminista.

El resto de la directiva estará compuesto por Nicolas Berthet como Vicepresidente, Valentina Gatica en Secretaría General, Benjamín Ulloa en la Secretaría de Finanzas y Antonio Martel en la Secretaría de Comunicaciones. Como Consejero Académico, fue elegido Rommel Straussmann.

El resultado de las elecciones fue al alrededor del 64% para la lista de la Izquierda Autónoma y el Frente de Estudiantes Libertarios, y un 22% para la lista B, donde iban las juventudes de la Nueva Mayoría, principalmente la Democracia Cristiana, las Juventudes Socialistas y las Juventudes Comunistas.

En entrevista para eldesconcierto.cl la recién electa presidenta Nicole Cornejo detalló la importancia de haber ganado esta elección y sus convicciones políticas, abordando temas sobre feminismo,  aborto, el proceso constituyente y la reforma educacional. 

-¿Cuál es la importancia de haber ganado esta elección?

-Radica principalmente en que esta es una de las federaciones más importantes del sur de Chile, somos una de las universidades más grandes y que pertenece a las vocerías de la Confech. Desde ahí nosotros creemos que Valdivia ha sido una de las ciudades que ha sido más activa con el movimiento estudiantil. Por lo tanto, contribuir a la autonomía del movimiento estudiantil, es una señal clara con los resultados de la  votación. Hoy día los hechos demuestran que los estudiantes de la Austral apuestan por mantener la autonomía del movimiento estudiantil y que ellos no están de acuerdo en la forma cómo el gobierno ha llevado adelante las reformas en educación.

-Una alianza que se ha ido afianzando.. 

Este es el tercer período que estamos con esta alianza. Y es la tercera federación que ya conformamos bajo la misma lógica. Eso sí, en los años anteriores íbamos con la Unión Nacional Estudiantil (UNE), ahora ellos por una estrategia local, decidieron que la federación no era el espacio para seguir construyendo desde las bases. De todos modos, implícitamente también nos apoyaron durante la campaña y durante las elecciones.

-¿Qué piensas de la situación actual de las mujeres en la política chilena?

Si bien es un avance el que yo pueda acceder a este cargo, aún falta mucho por avanzar. Hoy en día la política y el mundo social está muy cerrado para las mujeres. Históricamente el lugar que hemos tenido que ocupar es más bien en el mundo privado, al interior de las casas y sosteniendo muchas luchas. Pero finalmente los libros de historia también son escritos por hombres. Hoy día creemos que es sumamente necesario ir abriendo los espacios de debates a las mujeres, pero no sólo por el simple hecho de ser mujeres, sino que también entendemos que somos sujetas de derecho y que actualmente la sociedad chilena y la política en general no nos considera como parte de ello.

-¿Cómo se logra cambiar?

-Es un paso importante ir asumiendo responsabilidades públicas, ya sea a través de las federaciones de estudiantes o cargos de representación. Pero sin duda alguna se tiene que dar una discusión más de fondo, de por qué tenemos que ser sujetas de derecho y por qué tenemos que empezar a discutir, ya suponiendo que estamos en el siglo XXI.

-¿Qué significa representar la alianza entre la IA y el Fel? 

-Yo soy de Izquierda Autónoma, que es un colectivo estudiantil político, que proyecta el cómo hoy día en Chile existen diferentes luchas sociales, entre ellas en educación, que son parte del malestar social que incuba la sociedad chilena desde hace mucho tiempo. Lamentablemente las reglas del juego fueron impuestas en una dictadura militar. Es desde ahí que Izquierda Autónoma se basa en el fortalecimiento del mundo educacional, porque lo entendemos como la punta de lanza para ir rompiendo este modelo neoliberal, que tiene precarizados todos nuestros derechos y nuestra calidad de vida.

-¿Tienen referentes políticos?

-Es necesario para la política nacional la emergencia de un nuevo actor político, porque entendemos que hoy día no nos bastamos con lo social. Finalmente hoy día las grandes movilizaciones sociales nos topamos con una pared que impone este gobieno de la Nueva Mayoría. Y no sólo este gobierno, también a los anteriores. No existe disposición porque los intereses no están del lado del mundo social, sino que están más bien del lado de los grandes empresarios que vienen a mercantilizar todos los derechos sociales.

¿Cuál es tu posición frente al aborto?

-Es una discusión que todavía no se encuentra acabada pero sin duda alguna, la sociedad en su conjunto a manifestado la idea de legislar respecto a las tres causales. Respecto a mi postura como feminista, tiene que ver con el cómo hoy día realmente tenemos posesión y derecho sobre nuestra sexualidad y nuestros derechos reproductivos. El aborto debiese ser legislado, debiese estar regulado. Hoy día no es sólo un tema de mujeres, sino que también muestra una gran diferencia respecto al estrato socioeconómico. Las mujeres que estamos en estratos socioeconómicos más bajos, nos vemos enfrentadas a una situación muy compleja, incluso para nuestras vidas y nuestras familias cuando nos sometemos a un aborto. No así en la clase alta.

-¿Y sobre la Asamblea Constituyente?

-Como lista participamos del espacio que arma el movimiento por la asamblea constituyente en Valdivia y nosotros planteamos estar de acuerdo. Nos parece el mecanismo más idóneo, democrático y representativo para generar las nuevas reglas del juego y esta nueva constitución. Entendiendo la constitución no sólo como el papel escrito, sino que cómo se regulan todas las relaciones sociales y de poder al interior de nuestra sociedad.

-En ese sentido, ¿qué te parece el proyecto que impulsa el Gobierno?

-El gobierno ha planteado esta reforma constitucional en términos que se logran posicionar con un mejor pie para las próximas elecciones. Los quórum que establecen son realmente imposibles de cumplir sin el acuerdo que tienen que establecer con la derecha. Por lo tanto, condicionan el mecanismo y además el fondo de la reforma. De hecho, en términos reales, es súper complicado de entender.

-¿Cómo evalúas la gestión y la reforma educacional del ejecutivo?

-El Gobierno ha sido bastante errático durante este año. Tuvimos una gran movilización de los docentes donde finalmente el gobierno se abre a dialogar pero ninguna de esas propuestas parte de los docentes ni del movimiento social, no son escuchados. Eso reafirma el carácter que tiene este gobierno, que no vienen a hacer grandes reformas como lo prometieron en un principio, con grandes titulares, sino que lo que vienen a hacer es reforzar y maquillar un poco el modelo que hoy día tenemos en educación.

-¿Y qué te parece la Ley de Gratuidad?

-Otra de las muestras evidentes de ellos es la ley de gratuidad. El 48% del presupuesto va destinado a la banca privada y por lo tanto, a reforzar el lucro y el mercado  educación. Estratégicamente, el gobierno ha tendido a parcializar la discusión respecto a la reforma en educación superior. Se nos prometió que se nos iba a mostrar el proyecto en septiembre, luego en octubre. Ya estamos finalizando noviembre y todavía no hay muestras claras. Ha sido muy indeciso respecto a cuáles van a ser los mecanismos porque no existe una política detrás. La Nueva Mayoría se conforma como una alianza electoral más que política. Hoy eso se ve reflejado en cada una de las reformas que llevan a cabo.

-¿Cuál sería el camino para mejorar esta situación?

-Mientras los actores sociales no sean escuchados de verdad y no sean incluídos en el debate de la reforma en educación superior y las otras que se vengan, no van a terminar cambiando el fondo de cada uno de los derechos sociales que hoy estamos exigiendo.

-Finalmente, ¿cuáles son los principales desafíos que tiene el movimiento estudiantil para el 2016?

-Tiene que ver con aumentar el nivel de convocatoria. Pero además de eso, pasar a un plano mucho más ofensivo de parte del movimiento estudiantil, que durante estos años ha tendido a la maduración de las ideas, a tener un caracter programático mucho más definido, respecto por ejemplo al pliego de demandas de la Confech. Es ese mismo documento e ideas, que se tienen que reforzar a través de la ciudadanía. Entendemos que el movimiento estudiantil no lo hacen sólo los estudiantes, lo hace la sociedad en su conjunto. No sólo articularnos hacia los secundarios y hacia los docentes, sino que también lograr articularnos con otros actores sociales constituidos o no constituidos. El tema de la educación no es sólo de los estudiantes sino que convoca a mucha más gente. Hoy el 70% per cápita anual de las familias se invierte en educación y por lo tanto, a qué padre o madre no le interesa que su hijo reciba una educación gratuita, de calidad y que sea en un entorno público.