Jorge Abbott asumió como nuevo Fiscal Nacional en la Sala de Consejo de la Fiscalía Nacional, en una ceremonia que contó con la participación de la ministra de Justicia Javiera Blanco y el Vicepresidente de la República y ministro de Defensa, José Antonio Gómez.

Com este nuevo mandato, deja el cargo Sabas Chahuán tras ocho años a la cabeza del Ministerio Público, donde tuvo que enfrentar este último tiempo los casos de financiamiento irregular de la política. “Gracias por las críticas, me hicieron crecer”, dijo Chahuán.

Respecto a estos procesos de financiamiento irregular de la política, Abbott aseguró que “siguen normalmente su curso”. Recordó que el fiscal nacional saliente Sabas Chahuán había reasignado al caso Penta a Manuel Guerra, para luego decir: “Yo me he quedado dirigiendo la investigación de SQM y Corpesca y he pedido un completo informe sobre las causas”.

También fue consultado por la sentencia que se dará a conocer mañana sobre el ex senador de la UDI, Jovino Novoa. “La condena que se dará a conocer mañana sobre Jovino Novoa genera un precedente para las decisiones que la Fiscalía deberá tomar en el futuro”.

Abbott reafirmó su distancia respecto al caso Caval, a cargo del fiscal regional Luis Toledo. “Es un caso respecto al cual el fiscal nacional no tiene participación alguna, ni dar instrucciones al fiscal regional. Hay plena autonomía”, señaló.

Finalmente habló de su nombramiento, donde fue cuestionado luego de sostener reuniones con Ciro Colombara y el senador Guido Girardi. “No fue un proceso fácil y tuvo bastantes sinsabores por desinformación. Yo no tuve ninguna reunión con ministros de la Corte Suprema. En cada una de esas reuniones dije que no se me iba la vida en ser fiscal nacional, pero planteé mi punto de vista sobre el ministerio Público”, dijo Abbott.