“Estamos todos, las verdaderas víctimas de la colonia, en shock. No sabemos si el periodista no se dio cuenta con quiénes estaba hablando, pero ellos son los que reprimen cualquier atisbo de justicia y verdad. Se recoge la visión del ala ultra conservadora de la colonia y lamentablemente no la de las verdaderas víctimas de la represión de Schafer”, manifestó el ex habitante de Colonia Dignidad y abogado de víctimas de delitos sexuales Winfried Hempel a eldesconcierto.cl.

La declaración se da luego de la publicación de un reportaje titulado “La otra batalla de la ex Colonia Dignidad” en La Tercera del pasado domingo 29 de noviembre.  Allí se narra la situación actual de Villa Baviera a partir de testimonios de algunos colonos frente a la posibilidad de que el Consejo de Monumentos Nacionales declare el recinto como monumento histórico y limite el margen de acción del directorio en términos de nuevas obras.

Según cuenta el artículo, la reacción de los colonos no es muy positiva. La idea de convertir el lugar en un memorial se da justo cuando las nuevas generaciones buscan sacar a flote la empresa y formar nuevos negocios dejando atrás el oscuro pasado que encierra Villa Baviera, donde se perpetuaron abusos sexuales a menores liderados por Paul Schafer y también torturas a opositores de la dictadura. Pero, ¿quiénes son esos colonos entrevistados?

La resistencia de la jerarquía

Dentro de los entrevistados del artículo figuran los nombres de Hans Schreiber, Markus Blank, Reinhard Zeitner y Hans Wieke, todos vinculados de alguna manera con el régimen de Schafer y, según víctimas de la colonia, los encargados de perpetuarlo.

El hermano de Reinhard Zeitner, Friedhelmera el guardaespaldas de Paul Schafer y fue condenado, en libertad vigilada, como encubridor de cuatro delitos de violación de menores y doce delitos de abuso sexual contra niños. Hans Schreiber, por su parte, es el abogado que está a cargo de la defensa legal de la empresa y de ex colonos y desde 2010 es miembro del directorio del holding que administra el recinto. Lo que no aparece en el artículo es que su padre, Albert, fue el contador de Paul Schafer y su extradición fue solicitada dos veces por el juez Jorge Zepeda por considerar clave su testimonio en la compra de armas y la desaparición de opositores de la dictadura de Pinochet. Markus Blank también es hijo de uno de los amigos de Schafer. Su padre fue el defensor jurídico, cargo que, desde que murió, asume Schreiber.

Dentro de los entrevistados del artículo figuran los nombres de Hans Schreiber, Markus Blank, Reinhard Zeitner y Hans Wieke, todos vinculados de alguna manera con el régimen de Schafer y, según víctimas de la colonia, los encargados de perpetuarlo.

Respecto Hans Wieke, el abogado Winfried Hempel es enfático: “Wieke me contó personalmente que tenía su oficina de arquitecto encima de la bodega de papas (donde se torturaba) y escuchaba los gritos de las torturas que se practicaban. Para que uno se haga una imagen de la manera banal y superficial en que los colonos antiguos tomaban el tema, a la pregunta mía de qué hizo frente a lo que escuchaba, me dijo, muy suelto de cuerpo, ‘Fui donde Paul (Schafer) y le pedí que cambiara de horario su trabajo’. Es el típico cómplice por omisión, un colono antiguo que supo todo lo que pasaba dentro de la ex Colonia Dignidad, todas las violaciones a los derechos humanos, y no hizo absolutamente nada”.

“Si uno ve las personas que dan su opinión, no puede esperar otra cosa que una victimización de personas que no son victimas y que hablan de la boca para afuera, reprimen a los colonos que son las victimas efectivas y mas crudas de Paul Schafer”, concluye Hempel.

Su opinión es compartida por Efrain Vetter, que con apenas dos meses de vida fue arrancado de los brazos de sus padres y se convirtió en habitante de la ex Colonia Dignidad, donde fue abusado sexualmente por Paul Schafer además de sufrir otros martirios. En conversación con eldesconcierto.cl, Vetter asegura que las declaraciones que dan los hombres mencionados anteriormente son una falta de respeto para los colonos víctimas del régimen de Villa Baviera. Según dice, ellos son los beneficiados de la antigua jerarquía, gracias a la cual pudieron salir a estudiar para ser profesionales y cuyo estricto orden cuidaban durmiendo con una pistola debajo de la almohada. “Son fanáticos, una secta fiel a la jerarquía que quiere mantener eso en la colonia. Los mismos hijos están defendiendo (el modelo), se siguen haciendo las víctimas cuando ellos se benefician”, afirma Vetter, que lleva años luchando contra los abusos cometidos en el lugar.

“Son fanáticos, una secta fiel a la jerarquía que quiere mantener eso en la colonia. Los mismos hijos están defendiendo (el modelo), se siguen haciendo las víctimas cuando ellos se benefician”, afirma Efrain Vetter, víctima de Schafer que lleva años luchando contra los abusos cometidos en el lugar.

La idea de que los cabecillas de Villa Baviera se están victimizando también viene desde los familiares de las víctimas de la dictadura, cuando el recinto funcionaba como centro de operaciones de la Dina. “El reportaje da la impresión de que se está atentando contar el patrimonio de esta gente que está viviendo al interior. Hay una victimización de personas que participaron en los crímenes que se cometieron al interior de la colonia, que fueron cómplices de la dictadura. Los describen como ancianos que serían terriblemente perjudicados, que los estamos revictimizando con la idea de declarar este espacio monumento nacional”, dice Margarita Romero, presidenta de la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad, que agrupa a familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos del recinto.

“Del punto de vista humanitario deberían recibir mejor atención médica, pero es una elección de ellos vivir encerrados es ese lugar, que yo creo que tiene que ver con cómo se siguen guardando los secretos que encierra Colonia Dignidad para que no sean conocidos”, agrega la dirigenta. Está sumamente molesta por el foco del artículo, basado solamente en testimonios de habitantes -algunos- del lugar, y porque se cambió el nombre de la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad por el nombre Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Villa Baviera. “No sé si fue falta de rigurosidad periodística o fue para no nombrar ‘Colonia Dignidad’”, añade Romero, cuya hermana y otros compañeros de militancia fueron torturados en esas dependencias.

Desde La Tercera argumentan que el artículo no es un reportaje sobre las causas de derechos humanos, sino sobre la historia de la vida dentro de Villa Baviera en el marco de la posibilidad de que sea declarada como monumento por parte del Consejo de Monumentos Nacionales. Por esa razón, dicen, se contemplaron como actores solamente al Consejo y a los responsables del holding. Añaden que tras la publicación los contactó una persona haciendo un alegato por este tema y quedaron en enviar una carta; hasta el momento no la han recibido.

latercera.com

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Monumento histórico

Actualmente Villa Baviera funciona como un centro turístico donde acuden viajeros de todo el mundo. Este hecho, tanto para los familiares de detenidos desaparecidos como para los colonos víctimas de Paul Schafer, es una falta de respeto. “Es una falta de respeto para todas las familias que han perdido hijos, una falta de respeto porque todavía no se sabe quiénes están debajo de los tours por donde pasan en auto. Han enterrado gente en muchos lugares”, dice Efrain Vetter.

El ex colono no está en contra de que se haga un memorial en Villa Baviera, sin embargo enfatiza que lo primero debe ser asegurar la calidad de vida de los colonos que han sido víctimas, por ejemplo entregándoles hectáreas de terreno.

Por su parte, Margarita Romero mantiene firme la bandera de lucha por el memorial. “Colonia Dignidad es un lugar muy importante para la historia reciente de Chile porque jugó un rol en la represión y el terrorismo de Estado ejercidos en dictadura. Entonces no debe pasar desapercibido y eso pasa por que sea declarado como monumento histórico”, explica.

Por eso el 23 de abril de este año envió una carta al Consejo de Monumentos Nacionales solicitando que el lugar fuera declarado monumento histórico. A la carta de la asociación se unió la petición del juez Jorge Zepeda de construir, a las afueras del recinto, un memorial. “Se declara la obligación del Estado de Chile de construir el sitio de memoria Museo de Memoria ‘Colonia Dignidad’, para homenajear y reparar a la víctima Álvaro Modesto Vallejos Villagrán y a las personas que fueron privadas de libertad al igual que él y se tuvieron de ellas las últimas noticias en ese lugar antes desparecer”, indica la resolución del ministro, que en mayo condenó a ex integrantes de la plana mayor de la Dina y un ex miembro de Colonia Dignidad por el secuestro calificado del mirista Álvaro Modesto Vallejos Villagrán en 1974.

En este contexto fue que el pasado 19 de noviembre una comitiva de tres personas del Consejo de Monumentos Nacionales visitó Villa Baviera. Inspeccionaron y fotografiaron distintos inmuebles del recinto para preparar expedientes que serán considerados para tomar la decisión final de si se declara o no monumento histórico. Otro factor a considerar, aunque no es vinculante, es la opinión de los habitantes de Villa Baviera, que tienen un plazo de 30 días desde esa visita para manifestarse.

eldesconcierto.cl se contactó telefónicamente con Villa Baviera para gestionar una entrevista, sin embargo hasta el momento de esta publicación no se obtuvo respuesta del directorio sobre este tema.