La justicia tarda y, muchas veces, no llega. El incendio en la cárcel de San Miguel, donde 81 internos fallecieron devorados por las llamas de un colosal incendio, es una contundente y dolorosa prueba de aquello.

El 8 de diciembre se cumplirán cinco años de la tragedia, media década de dolor para cientos de familias que, a pesar de la sistemática indiferencia por parte de los medios de comunicación, de la clase política y de la misma sociedad civil, se resisten a la tentadora oferta de la resignación y del olvido.

Desde el 8 de diciembre de 2010, todos los meses decenas de familiares y amigos de las víctimas se reúnen fuera de la cárcel. Bajo un manto de amargura, rabia y desolación, se encienden velas, se inflan globos y cuelgan retratos. Las madres lloran, recuerdan, imaginan, en un acto que, aunque está lejos de ser un ejercicio de sanación, es uno de los pocos recursos –por no decir el único- que les van quedando para que el tiempo no los borre de la historia.

A propósito de este nuevo aniversario se realizó el videoclip “81 Razones para Luchar”, un trabajo anónimo, autogestionado y colaborativo, que puedes revisar a continuación: