De la negación total a la culpa asumida a regañadientes, ese fue el camino que transitó Jovino Novoa, el mandamás de la UDI, el fundador del gremialismo quien terminó sentado en el banquillo del Octavo Juzgado de Garantía de Santiago. Declarado culpable por delito tributario y condenado a cumplir tres años de libertad vigilada, pagar 7 millones de pesos -sólo la mitad de lo defraudado- y además no poder acceder a cargos públicos, solo durante el tiempo que dure la condena.

Parece un cuadro impensado hace casi un año cuando estalló el caso Penta y Jovino declaraba a la prensa que “no existe ni ha existido un sistema de financiamiento ilegal para la UDI (…) jamás he actuado en forma ilegal en mi vida”[1]. Es por esto que la resolución del juicio parecer haber dejado contentos a los fiscales del Ministerio Público, aliviada a la derecha y al círculo cercano del ex ministro de Pinochet y en una cómoda situación a los miembros de la Nueva Mayoría, que ven desde las sombras el proceso esperando a que nadie se vaya a acordar de sus propios militantes involucrados en el caso SQM, claramente a los únicos que les inquieta la escueta sentencia del juez es a la ciudadanía.

La pregunta es qué pasará ahora, qué hacemos ante una condena que no penaliza con cárcel a quien ha generado una verdadera “máquina para defraudar al Fisco” junto con los controladores de Penta, como lo dijo el fiscal Gajardo cuando formalizaba a Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín; cómo conseguimos la tan anhelada justicia.

La resolución del juicio contra Novoa es la real “puerta giratoria”, no aquella que enarbolaba el ex presidente Sebastián Piñera y la UDI en sus discurso antideliencuencia, sino que una puerta giratoria, un tránsito sin freno entre el Congreso y la corrupción, en donde la Justicia –debido a la precaria legislación en torno al tema- no logra frenar a aquellos que defraudando al Fisco perjudican a toda la ciudadanía y solo perpetúa la relación incestuosa entre el dinero y la política.

La UC, el legado de la dictadura y Penta

Hay tres puntos fundamentales en la vida de Enrique Manuel Jovino Novoa Vásquez, que a sus 70 años lo han convertido en el bastión de la derecha: su marca en la Pontificia Universidad Católica, el rol en la dictadura y la relación entre el mundo empresarial y la política. Entre 1963 y 1970 Novoa estudió derecho en la Universidad Católica de Chile, se recibió de abogado, con distinción máxima tras haber presentado su Tesis: “Teoría de la Universidad” en conjunto con Jaime Guzmán[2].

Durante su estadía en la casa de estudios de la Iglesia Católica, junto con Guzmán fundó el Movimiento Gremial cimiento político de la Unión Demócrata Independiente. Su vínculo político con la casa de estudios y sus estudiantes que se ha mantenido a lo largo de los años. Fue profesor titular de la Facultad de Derecho entre 1982 y 1985, pero si el principal nexo de Guzmán con la universidad fue el situar las bases del modelo jurídico e ideológico de la dictadura en la PUC, el de Jovino fue el generar una red clientelar y nexos que mantengan en nuestro país dicho modelo a 40 años del golpe militar. En julio la ex jefa de prensa del gremialismo, Lily Zúñiga -imputada por el caso SQM- explicaba que “la UDI está conceptualmente dividida”, estaban los seguidores de Longueira y “los jovinistas, que eran los niños de la Fundación -Jaime Guzmán-, los de la Católica, los niños bien”[3].

Y es que parece ser un tránsito normal el atravesar desde ser miembro del Movimiento Gremial en la PUC hacia la Fundación Jaime Guzmán o a la UDI. La primera un espacio de pensamiento de la derecha que es dirigido por Jovino Novoa, donde todo su directorio e investigadores asociados son ex estudiantes de la Pontificia Universidad Católica, muchos de ellos con un pasado gremialista mientras fueron estudiantes, la segunda el bastión de la derecha en nuestro país. El nexo para este tránsito está marcado por Jovino Novoa y su círculo cercano, ejemplo de ello, la senadora por Santiago Oriente, Ena von Baer, a quien protegió hasta el final en su declaración  previa al juicio abreviado por caso Penta.

Otra relación que tiene como nexo la PUC y la dictadura es la que mantiene Jovino con el “Choclo Délano” y Carlos Eugenio Lavín, ambos ingenieros comerciales de la UC y ex controladores de Empresas Penta. “Conozco a Carlos Alberto Délano y Carlos Lavín desde hace más de 30 años. Nos reunimos muchas veces para hablar de temas de actualidad nacional”[4], señaló Novoa en su declaración previo al juicio abreviado, su relación se sitúa en el marco de la dictadura de Pinochet, de la que fue Subsecretario General de Gobierno entre 1979 y 1982. Pero Délano y Lavín estudiaron de forma paralela en la PUC con Novoa y Jaime Guzmán. Mientras estos últimos forjaban las bases del gremialismo en la Facultad de Derecho,  los Pentaboys se impregnaban de la esencia de los Chicago Boys y la doctrina del profesor, en ese entonces, Manuel Cruzat quien posteriormente escribiría la biblia económica de la dictadura, “El Ladrillo”[5].

Ambas líneas confluyeron durante la dictadura y se mantuvo desde la transición hasta hoy en día. Novoa y los  ex controladores de Penta no sólo diseñaron una “máquina para defraudar al fisco”, sino que son el ejemplo vivo de lo que podríamos llamar la doctrina del control político y económico de nuestro país. Donde ambas aristas generaron un maridaje siniestro que hoy no sólo establece un supuesto financiamiento irregular a la política, sino que además nos evidencia que la relación entre la política y élite económica se ha traducido en un marco legislativo y en una institucionalidad heredado desde la dictadura y profundizado en democracia, que no velan por el interés nacional, sino que sólo por el bienestar de los bolsillos de unos pocos que buscan mantener el estatus quo y resistirse a los cambios transformadores que clama la ciudadanía.

Jovino culpable y el destino de la política

La resolución del juicio abreviado que acordaron la Fiscalía y la defensa del militante de la UDI establece que Novoa no podrá acceder a cargos públicos durante los tres años que dure la condena. Un alivio para aquellos que pensaron que era posible que no se inhabilitara de dicha función al ex senador, pero más que insuficiente para aquellos que creemos que es necesario erradicar a todos aquellos que se han involucrado durante años en estos casos de corrupción.

Su inhabilidad para ejercer cargos públicos no significa que Jovino vea mermada su incidencia en el mundo político y principalmente al interior de la ultra-derecha. Es necesario que haya un juicio político, es vital que el cambio también sea en vista de inhabilitarlo de tener injerencia y para ello lo que definan los partidos y sus órganos de resolución internos es fundamental. En este caso el Tribunal Supremo de la UDI definió que no es contradictorio el hecho de que Jovino sea declarado culpable por el caso Penta y que siga siendo parte del partido y tenga cargos en su interior, pero de todas formas no es una traba para que la mesa directiva determine alguna otra sanción[6]. Pero el gremialismo ha mantenido un hermético silencio, sólo el alcalde de Las Condes, Francisco de la Maza (UDI) ha señalado que no deberían haber más sanciones, además de las entregadas por la justicia, para el mandamás del gremialismo.

De esta forma Jovino, con una escueta resolución de tribunales y sin un juicio político, se convierte símbolo de impunidad, no sólo nunca ha reconocido su rol cómplice como activo civil en la dictadura y en las violaciones a los Derechos Humanos, debido a su cargo como Secretario General, sino que hoy la institucionalidad, al igual que en el retorno a la democracia, perpetúa su impunidad al interior de la ultra-derecha.

Además marca un precedente, pero no en el sentido que indicó el nuevo Fiscal Nacional Jorge Abbott, sino que da clara señal de que no habrá cárcel, ni mayores sanciones para el resto de los involucrados en casos financiamiento irregular a la política. Por ejemplo para la Nueva Mayoría, que al parecer está  dividida ante la necesidad de que exista un juicio político para sus militantes que son parte de casos como SQM. Por un lado el Partido Comunista ha levantado la propuesta de que se prohíba a los políticos involucrados en casos de supuesto financiamiento irregular a la política que participen de las elecciones, pero esto fue desestimado por la presidenta del PS, Isabel Allende, quien aseguró que será la ciudadanía la que definirá si quiere que políticos involucrados lleguen a puestos de representación. Lo que nos asegura que desde las cúpulas partidarias no hay disposición a generar un cambio real y dar señales a la ciudadanía. Otro claro ejemplo de que la política está enclaustrada en esta institucionalidad perversa que les acomoda a los partidos tradicionales, que se resisten a asumir que son responsables de la crisis política por la que atraviesa nuestro país.

Ante este panorama sólo nos queda hacernos parte de los procesos de cambios, la ciudadanía es la que tiene la llave para poder atravesar el umbral crítico que vive nuestro país. Es este nuevo activo político forjado por el Movimiento Estudiantil, las organizaciones de trabajadores, los movimientos ambientalistas y aquellos que demandan la necesidad de establecer los derechos sociales como un piso mínimo para el desarrollo de una sociedad democrática, los que siempre se han planteado de forma transparente de cara a la ciudadanía, los únicos que hoy tiene la legitimidad para avanzar en las transformaciones necesarias para lograr sacar al país de la profunda crisis en la que las han sumergido las malas prácticas políticas y empresariales.

La salida es plantearse de frente ante una lucha fundamental: una nueva Constitución. Asegurar que el mecanismo para su generación sea por medio de una Asamblea Constituyente y no por la vía de la tradicional cocina política, en la cual las decisiones vinculantes son tomadas por el parlamento corrupto y deslegitimado que existe en la actualidad. Es responsabilidad de nosotros generar y velar por una institucionalidad que no permita la impunidad, que penalice la corrupción y que promueva la función pública de la política, solo así podremos evitar este tipo de escándalos que afectan a la sociedad y su devenir.

 

[1] “El día que Jovino Novoa negó los delitos que hoy aceptó”, en ADN Radio. http://www.adnradio.cl/noticias/sociedad/el-dia-que-jovino-novoa-nego-los-delitos-que-hoy-acepto/20151127/nota/3008155.aspx

[2] “Reseña Biográfica Parlamentaria de Jovino Novoa Vásquez”, de BCN. http://historiapolitica.bcn.cl/resenas_parlamentarias/wiki/Jovino_Novoa_V%C3%A1squez

[3] “Ex jefa de prensa UDI que denunció a Novoa en caso SQM: “Los jovinistas se beneficiaban con ayuda, el resto cagaba”, en El Dínamo. http://www.eldinamo.cl/nacional/2015/07/27/los-disparos-de-lily-zuniga-la-periodista-que-denuncio-a-novoa-en-caso-sqm-los-jovinistas-se-beneficiaban-con-ayuda-el-resto-se-cagaba/

[4] “Declaración de Jovino Novoa”, en La Tercera. http://www.latercera.com/noticia/portada/2015/11/653-657618-9-declaracion-de-jovino-novoa-formalmente-no-prestaba-servicios-ni-tenia.shtml

[5] “La crisis moral en la UC, el alma máter de Penta”, en El Mostrador. http://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/2015/03/09/la-crisis-moral-en-la-uc-el-alma-mater-de-penta/

[6] “UDI descarta hablar de posibles sanciones del Tribunal Supremo contra Jovino Novoa”, en BioBio. http://www.biobiochile.cl/2015/11/27/secretario-general-de-la-udi-sobre-novoa-nos-pronunciaremos-cuando-haya-una-sentencia.shtml


Sociólogo, Director de Fundación Crea