Luego del revuelo que causaron las declaraciones de Enrique Correa el día de ayer a La Tercera, vale analizar cuáles temas ha posicionado Correa en las pocas entrevistas y declaraciones que ha hecho el ex ministro durante 2015 que, entendiendo su relación directa con las partes involucradas, le baja el perfil a los escándalo a los casos relacionados, rescata a la vieja Concertación y su política de los acuerdos y se plantea como impulsor de la regulación del lobby. Acá van algunas pistas:

“Financiamiento irregular no es corrupción”:
Las declaraciones que ayer causaron revuelo en redes sociales son de una línea discursiva vieja de Correa, conocida desde que Imaginacción asesorara a Ricardo Escobar, ex director del SII y socio de Bofill Escobar Abogados, un estudio que defendió a algunos ejecutivos de Penta y a Julio Ponce Lerou.

“Los casos de financiamiento a la política no son delitos tributarios”, dijo Escobar en abril a La Tercera, fundamentalmente siguiendo un discurso ideado en un principio para evitar una posible, y finalmente real, querella del Servicio de Impuestos Internos.

El mismo Correa siguió por cuenta propia con la línea discursiva. En julio había dicho a El Mercurio: “Llegará el momento en que este vendaval de pasiones concluya, en que podamos distinguir aquello que es propiamente delito de lo que es infracción. Porque es distinto el cohecho que el financiamiento político. Esto último no es robarse la plata si no (sic) financiar una campaña probablemente de una manera inapropiada y probablemente aprovechando mal espacio de poca regulación”.

Finalmente están las declaraciones de este domingo a La Tercera: “Hay una distinción muy profunda que hacer en lo que entendemos en el lenguaje común como corrupción y el tema del financiamiento de la política. Es claro que el financiamiento de la política debe ser reformado, que debemos cerrar definitivamente esos espacios que permitieron formas irregulares, engañosas, informales-póngale el nombre que quiera- de financiamiento político, pero no es corrupción”.

A lo que agregó, a modo de autocrítica a la élite: “nos autoinferimos un daño muy grande al permitir que se asimilara los casos de financiamiento irregular de la política a corrupción”.

SQM:
Otra pregunta obligada en cada entrevista de Correa es sobre las asesorías de Imaginacción a SQM, las cuales este año dejaron de ver la comunicación con la prensa. “No veo por qué podamos rechazar a un cliente”, había dicho en 2014 a Qué Pasa, y luego, en un seminario de Banco Santander a inicios de 2015, sostuvo que en Chile “las cosas se juzgan, se investigan y, lo más importante, (existe) la percepción de que la ley es igual para todos”.

También ha defendido el rol de Imaginacción con las asesorías: “Nunca fuimos investigados por este tema porque fue un trabajo real y existe un contrato. Por años nos han criticado por ser los asesores de SQM, ahora, no podemos ser los facilitadores de boletas que no tienen sustento, es una cosa o la otra”, dijo a El Mercurio en julio.

Lobby, en busca del registro de lobbistas
Imaginacción es la empresa de lobby más importante del país. Un informe de julio del portal infolobby.cl del Consejo para la Transparencia revela que, desde que debutó la Ley de Lobby en noviembre de 2014, la empresa que concentró el mayor número de audiencias de lobby a junio de 2015 fue “Consultores en Asuntos Públicos S.A. / Imaginacción”. Y esa es solo una de las empresas de Imaginacción en el rubro (que además de asuntos públicos, tiene áreas de comunicación estratégica y diseño de negocios).

Sobre la labor del lobby, el ex ministro ha buscado posicionarse en términos de autorregulación como el impulsor de la Ley de Lobby, y que busca un registro de lobbistas a futuro.

“El riesgo no es el lobby regulado -dijo a El Mercurio-, es el lobby informal porque es el que se pone en la frontera del tráfico de influencias. Y hemos visto en la agenda de probidad que va a quedar registro de lobbistas y eso nos parece una gran noticia”.

El domingo mantuvo la postura: “no vamos a renunciar a trabajar, a crear conciencia, para que exista un registro de lobbistas. Sólo cuando tengamos una ley que contemple un registro de lobbistas esto va a ser plenamente transparente”.

La crítica a la “refundación” de la Nueva Mayoría

La Concertación, como antecesora de la Nueva Mayoría, transformó profundamente el país, por tanto, no hay nada que refundar”, dijo este domingo Correa, siguiendo una línea de defensa a la labor de la vieja Concertación.

En El Mercurio ya había dicho que el discurso del viraje a la izquierda de la sociedad era una “ilusión”:  “Todos los gobiernos de la Concertación o de la Nueva Mayoría que van a venir tienen que tener en cuenta siempre dos cosas: tomar distancia de cualquier tesis refundacional porque lo que más conviene a la centroizquierda es la continuidad de sus éxitos y no la ruptura entre ellos. (…) Muchos de los discursos del 2014 tuvieron que ver con la ilusión de que la sociedad había girado a la izquierda cuando en rigor la sociedad se había transformado en una sociedad de clase media socialmente exigente y políticamente moderada”.