El 10 de diciembre del 2006 fue un día que marcó la historia de Chile. El mismo día que Lucía Hiriart celebraba su cumpleaños, el dictador Augusto Pinochet moría a los 91 años.

La furia del pinochetismo

Varios episodios de violencia destacaron durante esos días, donde la furia pinochetista volvió salir a la luz.

/Foto: AgenciaUno

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El escupo al ataúd

Una de las acciones más recordadas en torno a la muerte de Pinochet fue la acción política que se tomó el nieto del general Carlos Prats, quien fue ministro de Interior y de Defensa de Salvador Allende. Prats fue asesinado junto a su esposa Sofía Cuthbert por la dictadura militar un día 30 de septiembre mientras se hospedaba en Buenos Aires. Michael Townley instaló una bomba en su auto y la hizo estallar.

El día del funeral de Pinochet, Francisco Cuadrado Prats, nieto de la víctima, escupió su ataúd luego de hacer una fila de horas para estar frente a frente con él. Tras esta decisión, Cuadrado fue despedido de la municipalidad de Las Condes (a cargo del alcalde Francisco De la Maza), donde se desempeñaba como asesor cultural. “Escupí el féretro de Pinochet como un acto de desprecio”, señaló después.

El adiós de su nieto

Como una gravísima falta fue catalogada la intervención de Augusto Pinochet Molina en las honras fúnebres de su abuelo, el tirano. Pinochet Molina hizo alusión al golpe de Estado  y cuestionó a los jueces que siguieron causas contar él. Finalmente, fue dado de baja.

 

La vergonzosa agresión a la periodista de TVE

Insultos, escupos y golpes fueron los que recibió María José Ramudo, periodista española, mientras despachaba el velorio de Pinochet.

Pinochetistas y su odio a la prensa

 

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