La Diosa de Coka Díaz

“¡Qué les cuesta tener otro hijo! Dios proveerá”

Hasta pasados los 30 años, Verónica “Coka” Díaz era una mujer conservadora y antiaborto. En su vida había tenido siquiera la oportunidad de juntarse con mujeres que hubiesen abortado, ya que no se juntaba con “esa gente”. Las veía como pecadoras, criminales. Mientras tanto, en su vida de pareja se sentía culpable por hacer uso de métodos anticonceptivos, y un día se dio cuenta que tenía un atraso. Ya tenía dos hijos y, por más que la situación económica pudiera resistir un tercero, no quería tener otro hijo.

-Bueno si estás embarazada hay que ver qué vas a hacer- le dijo su marido.
-No sé, yo no voy a abortar.
-Bueno, decídelo tú.

Pero de noche se lo cuestionaba. No quería ir al doctor por miedo. Gastó mucho dinero en tests de embarazo que acreditaban que no lo estaba, pero en su mente lo seguía estando. Durante un mes casi ni durmió, hasta que al segundo decidió ir al médico. Para alivio suyo, los tests no estaban equivocados,  pero Coka se replanteó toda su actitud previa a ese episodio. La equivocada era ella.

Luego del episodio, Díaz empezó a cambiar su forma de ver la catolicidad y se unió a la red latinoamericana de Católicas por el Derecho a Decidir, organización de católicas y feministas que trabaja por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.”Tenía una propuesta liberadora porque me mostraba que no era una mujer pecadora”, asegura.

Coka Diaz

¿Cómo recuerdas el día de hoy el susto que te tocó vivir?
Fue una sensación terrible. Si esa doctora me hubiese dicho “estás embarazada” yo no sé que hubiera hecho. Fue una decisión muy difícil que nunca tomé. Además del conservadurismo, tenía miedo por mí. En ese tiempo no había Misoprostol, eran métodos más arriesgados. Luego de vivir eso me cambió el switch, decidí que tenía que ayudar a que las mujeres no pasaran por ese miedo que yo pasé, de ese susto a que te pase algo terrible, de morir, de ir presa o de quedar estéril.

“Yo veo la parte femenina de Dios. Yo nunca me relaciono con Dios, me relaciono con la Diosa, porque es padre y madre. Yo me relaciono con la madre, me encanta verla como una mujer. Y nos dio la libertad de decidir, por lo que creo que las mujeres podemos tomar decisiones y que estas sean respetadas. No hay que juzgar, hay que respetar”.

 

¿Cómo te ves a ti misma antes de esa liberación?
¡Uf! Como una mujer muy conservadora, yo miraba muy mal a las mujeres que abortaban. Yo sentía que eran criminales. La idea de que toda la jerarquía de la iglesia entiende con las mujeres, la sentía yo también. Tampoco entendía bien, nunca me lo había cuestionado, seguía a la pata del gallo lo que decían los curas y eso era mi ley. Yo siento que antes era muy mala católica, condenaba, juzgaba. El pasar por esto me hizo una mejor persona.

Reinterpretaste el mensaje de Dios.
Yo veo la parte femenina de Dios. Yo nunca me relaciono con Dios, me relaciono con la Diosa, porque es padre y madre. Yo me relaciono con la madre, me encanta verla como una mujer. Y nos dio la libertad de decidir, por lo que creo que las mujeres podemos tomar decisiones y que estas sean respetadas. No hay que juzgar, hay que respetar.

Los jerarcas de la iglesia lo ven de otro modo.
Es que es una jerarquía formada por hombres, entre comillas célibes, que no se embarazan ni tienen hijos ni la problemática de llevar una familia adelante. Por lo tanto para ellos es muy fácil dictar las normas.

“Los católicos conservadores muestran fetos casi de términos como si se abortaran a los ocho meses. Eso desinforma, las mujeres creen que abortan guaguas prácticamente. Esta gente que se dice “provida”, es provida del feto nomás, una vez que nace “arréglatelas como puedas”

Son especialmente tajantes cuando se trata de aborto.

Claro, los católicos conservadores tienen muchos recursos para hacer grandes campañas que solamente desinforman. Por ejemplo, muestran fetos casi de términos como si se abortaran a los ocho meses. Se han paseado por Santiago, Valparaíso, con unos afiches enormes sangrientos, rojos, que no tienen nada que ver con la realidad. Eso desinforma, las mujeres creen que abortan guaguas prácticamente. Esta gente que se dice “provida”, es provida del feto nomás, una vez que nace “arréglatelas como puedas”.

¿Cómo ves su relación con la gente?
La jerarquía cada vez se aleja más del pueblo, está viviendo en una realidad que ya no da abasto. El que oculten la pedofilia, protegiendo a ciertos curas y apuntando contra las víctimas. El que sigan pensando que la homosexualidad es algo horroroso, lo que es muy retrógrado. El hecho de que las mujeres no podamos hacer misa, ¿en qué parte de la Biblia lo dice? El que no podamos tomar decisiones sobre nuestro cuerpos. Todo eso los aleja cada día más del pueblo y las iglesias están cada vez más vacías.

¿Cómo has visto la labor de Ricardo Ezzati?
No me gusta, la verdad es que ya ni lo escucho porque siento que le llega a muy poca gente. Si él supiera, se diera cuenta o reconociera la gran cantidad de gente que tiene en contra… Se siente súper seguro pero en realidad está solo. Ellos están acompañados por un séquito de curas en la misma onda que ellos pero en la iglesia la gente ya no les cree. Ezzati predica en el desierto.

¿Qué declaraciones de ellos te molestan más?
Me molesta mucho cuando hablan de aborto. No ven la realidad. El aborto existe y seguir penalizándolo es obligar a la mujer al aborto clandestino. Detrás de cada aborto de una mujer también hay un hombre que aborta sin castigo. Y el hombre aborta mucho más que la mujer. Ellos solo empujan a la mujer a la clandestinidad y me imagino que Dios, la Diosa, debe estar muy enojada con ellos.

Y en el ámbito internacional, ¿cómo has visto la gestión del Papa Francisco?
No me gusta. Ha dicho muchas cosas bonitas pero no ha hecho ningún cambio estructural. Por una parte abre ventanas pero te cierra las puertas. Mientras no haga un cambio de estructura no le puedo creer. Eso que dijo que a las mujeres nos perdonen por haber cometido el acto de abortar me parece horroroso. Las mujeres no necesitamos su perdón, ¿de qué pecado? Las mujeres que abortan se sienten libres.

¿Qué referentes tienes en el catolicismo?
Yo conocí a la Ivonne Gebara, religiosa brasileña que admiro mucho. La primera vez que salimos públicamente como Católicas por el Derecho a Decidir, el año 94, a la Ivonne Gebara la castigaron los curas a dos años de silencio, que no pudiera escribir. Esto fue porque ella iba a las fabelas y les enseñaba a las mujeres a usar métodos anticonceptivos. Nosotras hicimos una carta en su apoyo y el cura Medina dijo que éramos mujeres que estábamos en contra de la iglesia y que queríamos destruir las familias.

Actualmente Católicas participó de una serie de seminarios organizados por el Consorcio Latinoamericano Contra el Aborto Inseguro (Caclai). En lo personal, pudo compartir experiencias con importantes mujeres a nivel internacional. Una de ellas fue Verónica Fernández, de la plataforma Women on Web, que es el ala digital de la asociación holandesa Woman on Waves, y que también compartió su testimonio con eldesconcierto.cl .

 

Verónica Fernández y las mujeres sobre las olas

women on waves

“Hola, tengo siete semanas de embarazo. Fui violada. No fui a la policía porque tengo vergüenza y, si mi familia se entera, me repudiarán. Estoy desesperada. Pensé en golpear mi estómago hasta abortar. ¿Pueden ayudarme?”

Esta clase de testimonio (sacado del documental Vessell, sobre Women On Waves) son a los que se expone día a día la española Verónica Fernández, quien trabaja en el área digital de la asociación holandesa defensora del aborto que desde 1999 se ha destacado por realizar abortos a bordo de barcos que, entrando en aguas internacionales, mantenían la legislación holandesa donde la interrupción del embarazo es permitida.

Women on Waves ha tenido detractores. “¡Bienvenidas nazis!” le gritaban grupos polacos antiaborto en su visita a ese país en 2003 con el barco Langenort. Pero lo cierto es que miles de mujeres escriben a diario solicitando servicios a la asociación. Desde Amsterdam, la española Verónica Fernández, a través de la plataforma Women on Web, es una de las encargadas de dar respuesta a esas miles de mujeres.

¿Qué ayuda inmediata prestan a esas mujeres?
El servicio de telemedicina Women on Web ofrece el aborto médico a mujeres embarazadas de menos de 9 semanas. Se hace una consulta online y esa pasa a un doctor que evalúa si aprueba o deniega. Viendo eso directamente se solicita una donación para seguir ayudando a mujeres en el mundo, pero da el servicio a mujeres sin recursos en caso de que no puedan donar. A partir de ahí se les envía Mifepristone y Misoprostol, todas las indicaciones, los posibles riesgos y complicaciones. Nos llegan todo tipo de mails y dudas.

Me imagino que llegan historias complejas.
Hay historias de todo tipo. Hay de violencia, de violación. Hay mujeres que nos escriben completamente desesperadas pues es una impotencia absoluta. A mí me han marcado mucho. Siempre había sido pro aborto pero desconocía esa desesperación.

¿Cómo han sido las últimas grandes campañas de Woman on Waves?

La última se realizó en junio de este año en Polonia, uno de los países europeos en que es ilegal el aborto, uno de los pocos. Se llevaron los medicamentos mediante drones desde la frontera con Alemania, a la orilla de Polonia e hicieron la campaña mediática de tomar las pastillas ahí en público.

¿Fue un éxito?
Fue una campaña bastante exitosa, pero lamentablemente si bien mediáticamente ayudó a dar a conocer el servicio de Woman on Waves, no ayudó a cambiar mentes. Las mujeres polacas ahora saben que tienen opción, pero el gobierno de extrema derecha de Polonia no va a tocar el tema del aborto. Esto a diferencia de lo que ocurrió en Portugal, que dos años después de haber hecho la campaña en barco se acabó consiguiendo la legalización del aborto y se reconoció que la campaña de Woman on Waves tuvo mucho peso en su momento. En Polonia ese cambio está lejos, pero a modo de distribuir el servicio funcionó.

¿Y en Chile cómo ve el debate por las tres causales?
La situación es muy mala, muy crítica. Chile es uno de los cuatro países en el mundo que tiene una de las leyes más restrictivas en este ámbito, lo cual a la vez choca con que sea uno de los países más desarrollados de Sudamérica. Entonces bueno, la cuestión ahora está en un momento crítico de que se debería a lo mejor impulsar estas tres causales, en la que incluso se cree que una de las causales se puede rechazar. Es un proyecto de ley muy básico.

El proyecto que Verónica califica de básico ya pasó la Comisión de Salud y está a la espera de ser discutido en la Cámara. Por su parte, Coka ya se prepara para el próximo año: “En Católicas vamos a ver qué se puede hacer para que dejen de recortar este proyecto. Si quieren legalizar en tres causales, bueno que lo legalicen en esas tres causales pobres que no sirven mucho. Pero que despenalicen el aborto, no queremos más mujeres presas por decidir”.