La empresa RSM Chile Auditores realizó entre los años 2011 y 2014 informes sobre la Asociación Nacional de Fútbol, los cuales fueron firmados por el socio principal de la compañía, Luis Landa. En dichos documentos, no se ve ninguna irregularidad en la contabilidad entregada por Sergio Jadue, pero sí se muestran los montos pagados a distintas empresas y los recursos recibidos en ese período.  

De acuerdo a un reportaje de The Clinic, en el informe que abarca los años 2011-2012 figura un millonario contrato con Full Play, que estaría vigente por cuatro años. Full Play es propiedad de Hugo Jinkis (70) y su hijo Mariano (40), personeros que aparecieron entre los más buscados por la Interpol en mayo de este año y que son requeridos por Estados Unidos bajo la acusación de crimen organizado, lavado de dinero y fraude electrónico.

De acuerdo a la publicación, la ANFP recibió por anticipado por parte de Full Play $774.879.000 en 2011 y $450.846.000 en 2012. En los años 2013 y 2014 no aparece especificado si hubo traspaso de recursos con Full Play y la información oficial es que se estaría ante convenios que abarcan derechos de transmisión televisiva internacional de la selección nacional, además de amistosos.

Así las cosas, la Comisión Fiscalizadora que a fines de noviembre quedó a cargo de supervisar los procedimiento del directorio de la ANFP hasta la celebración de las elecciones -y que está conformada por Luis Larraín (Presidente de la UC), Marcelo Salas (Presidente de Temuco), Victoriano Cerda (Presidente de Huachipato), Cristián Abumohor (Director de O’Higgins), Anselmo Palma (Presidente de Magallanes), y Aldo Corradossi (Audax Italiano)-, tiene en revisión estos pagos y, según fuentes de la entidad, se habrían detectado irregularidades que incluso ameritan que los antecedentes sean derivados al fiscal Carlos Gajardo, quien lleva a cabo la investigación sobre los eventuales ilícitos que involucran al fútbol chileno.

En mayo de 2015, en medio del escándalo de corrupción de la FIFA, la justicia norteamericana solicitó la detención de tres argentinos con el fin de extraditarlos por las responsabilidades en la investigación que lleva ese país. De acuerdo a la información que entregó la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires en ese momento, se pidió “el arresto provisional para fines de extradición de tres ciudadanos argentinos, haciendo referencia al Tratado de Extradición vigente entre Argentina y Estados Unidos”.

Se trataba de los empresarios Alejandro Burzaco y Hugo Jinkis y su hijo Mariano, quienes están involucrados en el pago de comisiones ilegales y sobornos por la comercialización de partidos en la televisión. Los Jinkis forman de la superestructura de la empresa Full Play Group y Bruzaco es el CEO de Torneos y Competencias S.A. Ambas empresas más Traffic se unieron para ganar la oferta de televisación de la Copa América, en una sola firma llamada WeMatch. Al mismo tiempo que EEUU hacía extensiva la solicitud de extradición, los máximos directivos de la FIFA eran detenidos en Zúrich, Suiza, donde está la sede central del organismo rector del fútbol mundial.

Full Play entró con fuerza al negocio, según diversas publicaciones internacionales, luego que en el 2010 la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmembol) declarara “personas no gratas” a la empresa Traffic de Brasil y a su presidente José Hawilla, molestia que se olvidaría con el tiempo. Por estas razones, la Conmebol, la misma organización a la que pertencía el ex timonel de ANFP Sergio Jadue y otros directivos que hoy están detenidos o en calidad de testigos protegidos, anunciaron que sería Full Play Group S.A, quien llevaría en exclusiva las negociaciones de la Conmembol en el mundo para comercializar los derechos televisivos de sus distintos campeonatos.

Hawilla, en diciembre de 2014, se había declarado culpable en la investigación de la FIFA de los cargos que le imputaba el Departamento de Justicia norteamericano. Así fue como reconoció lo siguiente: Fraude, lavado de dinero, conspiración de crimen organizado y obstrucción a la justicia. Meses después también caería en desgracia la empresa, que reconoció los cargos de conspiración de fraude electrónico.

Así como cayó Traffic, caería Full Play tras la aparición de sus dueños en la lista de personas que la justicia norteamericana acusaría de una serie de cargos. Medios especializados en deportes han reportado también que la compañía de los argentinos Jinkis manejaban a la mayoría de las federaciones a lo largo de Latinoamérica, como la Confederación Centroamericana y del Caribe de Fútbol (Concacaf) y también los amistosos de la selección chilena.

La empresa Full Play también tuvo disputas legales en Uruguay, luego que se iniciara un juicio civil que enfrentó a dicha empresa y Tenfield por la potestad de la publicidad estática del mítico estadio Centenario.