Ayer en la mañana la ministra de Educación, Adriana Delpiano, llamó al rector de la Universidad Arturo Prat (Unap), Gustavo Soto Bringas, para transmitirle tranquilidad a su institución, ya que podría quedar fuera de la gratuidad por no cumplir con la condición de estar acreditada por cuatro años, que es el mínimo que exigirían.

 

De acuerdo al rector de la Unap, Delpiano llamó “para comunicarme que esta es una noticia en proceso, que no hay nada decidido y me dijo que se va a asegurar la gratuidad a todos los alumnos de las universidades estatales y para que de cualquier forma no queden sin gratuidad”.

Según informa La Tercera, sin embargo, este mensaje no logró calmar la inquietud de estudiantes, académicos y funcionarios de ese plantel estatal. “No me parece que se busque una fórmula alternativa, mediante la entrega de fondos basales vía convenio marco, porque como universidad estatal regional tenemos derecho a optar al concepto de gratuidad, que como ha dicho el gobierno es un derecho, no un beneficio”, señaló Soto.

De hecho, el nivel de malestar escaló tanto que realizaron una marcha desde la universidad a la intendencia de Tarapacá, en la ciudad de Iquique, en la que participaron al rededor de mil personas y que estuvo liderada por el rector de esa casa de estudios.

Por otro lado, en el Congreso, se notó que en la Nueva Mayoría hay diferencias en el método de establecer el beneficio. Está la propuesta que el gobierno presentó ayer a parlamentarios oficialistas, que exige cuatro años de acreditación a todas las Ues. por igual, dejando fuera de la gratuidad a tres planteles.

“No tenemos claro exactamente el fallo del TC, mientras no lo tengamos claro no podemos levantar la propuesta siguiente. Pero el Estado tiene los mecanismos para apoyar a sus universidades”, dijo Delpiano. Y agregó que para garantizar que esos planteles no queden fuera de la gratuidad “vamos a seguir buscando los acuerdos para poder mantener a todas las universidades del Estado dentro de un solo estatus”.

Sin embargo, reconoció que si eso no es posible, “existen también las formas de apoyo que hoy día reciben mediante un fondo basal”.

La diputada Camila Vallejo, presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara, sostuvo que “nosotros creemos que el Estado tiene la facultad, por la vía administrativa, de entregar financiamiento directo a las instituciones del Estado y decirles ustedes tienen que ser gratuitas”, afirmó Vallejo.

En tanto, el senador Rossi, indicó que tomar una alternativa que deje fuera a las tres Ues. estatales “sería una derrota en el plano simbólico y real, porque el TC no ha dicho que el Estado no pueda financiar a sus universidades. Estaríamos arrodillándonos frente a la derecha y dando la espalda a los principios de nuestro programa de gobierno”. Por esto, dijo Rossi, “le expresé a los ministros que no voy a respaldar una ley corta que deje fuera a universidades estatales”.

La senadora y presidenta del PS, Isabel Allende, enfatizó que “hay que encontrar una salida para esas tres universidades porque a mí no me parece que tengan que dejarlas caer (…) tenemos que buscar una salida que nos deje a todos contentos”.

Mientras, el diputado de Revolución Democrática, Giorgio Jackson, indicó que le comunicó al gobierno que “estaría disponible para una ley corta destinada a que las universidades privadas, sean o no del Cruch, tengan por exigencia años de acreditación y no lucro efectivo. Y para las estatales que se utilice una vía administrativa, ya que hay varios mecanismos”.

La dura reacción de Vivaldi

En entrevista, también con La Tercera, el rector de la Universidad de Chile fue categórico: “creo que nadie en el mundo entiende que en Chile las Ues. públicas cuesten igual que las privadas y que el financiamiento a las universidades públicas sea idéntico al de las privadas. Y ahora le estamos agregando algo mas interesante que es la prohibición de que el Estado ofrezca educación gratuita en instituciones públicas, a la vez que permite que se lleven el dinero fiscal gratuitamente las privadas. Eso es no tenerle miedo al ridículo, llega a ser algo gracioso, el mundo entero se moriría de la risa si le dices que en Chile hay gratuidad para las privadas y no para las estatales”.