Paula tuvo que recorrer todo el Costanera Center pero no logró su cometido. Juanita, su hija de 9 años, es fanática de Star Wars y para esta navidad le pidió al Viejito Pascuero juguetes de la famosa saga de George Lucas. Su mamá buscó en las principales secciones de juguetería de los centros comerciales (Ripley, Falabella, París) pero “no hay nada de Star Wars para niñas”, le dijeron.

Efectivamente, en las grandes cadenas sobran las máscaras de Chewbacca, Darth Vader, los trajes con que se uniforman las tropas de asalto, disfraces de Jedis, pero los sables de luz de la Princesa Leia o Rey (la nueva protagonista de la película), no se hallan por ninguna parte.

En la sección de “juguetes para niñas”, hay muñecas Monster High, Barbies, personajes de Little Pet Shop, juegos de vajillas, utensilios para el hogar, maquillajes y varias cosas que Juanita encuentra muy aburridas. En cambio, en la sección “juguetes para niños” el retail ha dispuesto autos, armas, drones (que la están rompiendo entre los nenes) y todo un universo de juguetes y ropas alusivas a la película Star Wars.

Para el psiquiatra infanto-juvenil, Sergio Canals, entrevistado por eldesconcierto.cl, el tema de los juguetes catalogados por sexos es algo que “está relacionado con las etapas del desarrollo del niño y efectivamente hasta los 4, 5 años están diferenciados lo que socialmente se asigna a lo femenino”.

Ahora, “que no hayan juguetes en relación a lo femenino de Star Wars es una visión que no se compadece con la propia serie. La heroína siempre jugó un rol esencial y no sólo asociada a la vida amorosa, sino que –a lo menos en mi tiempo- era muchas veces una combatiente que luchaba por la libertad y contra el mal mano a mano con los héroes masculinos independiente ocupara el rol de la princesa”, menciona el doctor Canals.

La visión del especialista sobre el rol de los personajes femeninos de la película, no se condice con lo que oferta el retail donde parecieran entender que Star Wars no es juego para niñas.

¿Influyen los juguetes en el futuro profesional?

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Existe una fuerte crítica a los estereotipos que a través de la publicidad se hace sobre los roles que cumplen los niños y las niñas, y respecto al peso que ciertos juegos podrían tener a la hora de influir en la elección de sus futuras vocaciones.

Pero ¿realmente los juguetes influyen a la elección de las carreras profesionales? La socióloga y presidenta del Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC), María Valenzuela Tapia, cree que los juguetes influyen en la medida que se los vincule a “ciertos roles y estereotipos a mujeres”.

“Para las mujeres los juguetes son todos de cuidados de terceros, cuidado de guaguas, de no sé qué… En el futuro las niñas obviamente eligen carreras como Párvulo, Enfermería”, y en cambio, en los niños, “se le refuerzan cosas como la construcción, la creación y luego eligen Ingeniería Civil”, señaló a eldesconcierto.cl.

“Casualmente en el mundo del mercado, las carreras masculinizadas son mejor remuneradas que las carreras feminizadas y así se crea a través de los estereotipos que se forman tempranamente y se plasman a través del tema de los juguetes”, agrega.

Roles intransferibles

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Tal vez la solución, en el caso de Paula y su hija, es romper con la exclusión que genera la construcción de estereotipos y rebelarse a los roles que establece la propia saga entre sus personajes. Algo que iría en relación a lo que menciona Valenzuela, pues “una chica se puede disfrazar perfectamente de Darth Vader y un chico de la princesa si así lo desea”.

Desde la otra vereda, en una tienda especializada en juguetes y accesorios para niños y niñas, se exhiben dos autos posicionados juntos. Uno es una imitación eléctrica de la marca alemana BMW, un vehículo grande en comparación con el que está a su lado, sobrio, elegante; el otro es una imitación de la marca británica Mini Cooper, pequeño en comparación con el BMW, rosado, y casi 100 mil pesos más barato.

Según la directora de proyectos de ComunidadMujer, Jéssica González, este tipo de “ofertas” tiene que ver con que, “si bien hay cambios a través del tiempo, estos son sutiles, por ejemplo ahora se promocionan y venden autos para niñas, pero estos son rosados. Es decir las mujeres pueden conducir, pero deben mantener un grado de ‘femineidad’”.

Los juguetes dirigidos a las niñas que fomentan la maternidad, la belleza y la fragilidad, “cumplen la función de que las niñas socialicen e incorporen en la práctica cotidiana como algo normal y natural el rol de madre y cuidado, la responsabilidad exclusiva en el mundo de lo privado, además de los modelos de belleza y dependencia emocional transmitido por las princesas”.

En tanto, una investigación de la Universidad Washington y Lee se hace eco de esta visión, pues muestra que vestir al estereotipo de juguete femenino, como la muñeca Barbie, con uniformes de profesiones históricamente dominadas por hombres, como bomberos o astronautas, puede influenciar en las niñas a considerarse capaces de trabajar en esos campos.

Por otra parte, una investigación de la cadena británica de tiendas Argos encontró que a más del 60% de los adultos en trabajos con contenido de diseño, como arquitectura e ingeniería, les gustaba jugar con bloques de construcción de pequeños, según consigna la agencia BBC.

La misma investigación arroja que el 66% de quienes trabajan en roles relacionados con matemáticas -como contadores y banqueros- preferían los rompecabezas.

El rol de la publicidad y la televisión

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Un estudio publicado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), revela que “la televisión, en general, limita en cierta medida lo que el juego debería ser para el niño: un medio de aprendizaje y de desarrollo afectivo e intelectual”.

En la actualidad la actividad lúdica se reduce al uso de aparatos tecnológicos y el consumo de televisión en desmedro de la actividad física, lo que el psiquiatra infanto-juvenil, Sergio Canals, denomina “nanas electrónicas”.

Si bien el uso de los aparatos tecnológicos, según el doctor Canals no necesariamente afectan a los niños y las niñas, si es importante su regulación al igual que el consumo de televisión, pues, como dice el estudio de la UCM “la información transmitida en estos mensajes no repercute solamente en la venta, sino que también influye en el aprendizaje de conductas, actitudes, emociones y más concretamente en pautas de interacción social”.

Desde la Red de ONGs de Infancia y Juventud, su vocera, Nury Gajardo, quien conversó con eldesconcierto.cl opina que “la publicidad juega un rol fundamental respecto a los colores. Para la niñas se les pone el color violeta, lila, el rosado, los colores suaves, o sea, que también van generando estilos de cómo debería ir perfilándose una niña”.

No debemos olvidar tampoco que en los años 50 del siglo pasado, tras la victoria de los aliados, es que el color rosa definitivamente es asignado a la mujer, tan así, que la marca de automóviles Dodge, lanzó en el año 1955, el modelo La Femme, pintado en rosa y blanco, dirigido a las mujeres.

En general los especialistas coinciden en que lo más importante para el desarrollo de los niños y las niñas es que tanto a la hora de utilizar juguetes tradicionales o los tecnológicos, lo importante poner en marcha la creatividad y dejar que los niños jueguen sin que los padres y el mercado estandaricen cuáles son los roles que niños y niñas deben optar.