Para quienes resulte familiar el parafraseo del título, y para aquellos que no reconocen la sentencia “socialismo o barbarie”, diremos brevemente sin discutir su origen, que fue expresada por Rosa Luxemburgo, en las postrimerías de la primera guerra mundial, donde la atmósfera que cubría especialmente a Europa la justificaba plenamente.

Hoy podemos evidenciar y testimoniar la validez del título de estas líneas, con los hechos que se han sucedido desde el año 2008, cuando estalla la crisis financiera en los Estados Unidos conocida como “subprime”, y que en el transcurso de estos años ha continuado recorriendo la faz de la tierra dominada por el capitalismo financiarizado. Lo ha hecho como el juego de las cartas del domino, cuando caen una tras otra,  dejando a su paso aumento de cesantía, pobreza, exclusión, oleadas de migraciones forzadas,  violencia y muerte. Partió por el Sur de Europa, luego ingreso a los países centrales del continente y ha seguido desparramando su desastre y fatalidad sobre los más débiles y sobre el trabajo;  y hoy en  forma más enérgica sobre los eufemísticamente llamados países emergentes.

Para finalizar esta justificación, diremos a aquellos que ingenuamente suponen y difunden  el fin del imperialismo y otras teorías posmodernas que con su oratoria rebuscada, hacen pasar inadvertido el saqueo y despojo de nuestros países, ignorando que 500 grandes empresas mundiales manejan el 80% de la producción y el comercio del planeta y según el Financial Times[1] el año 2002, de esas 500 compañías y bancos, casi un 48% pertenecen a EEUU; 30% a la Unión Europea y un 10% a Japón,  en total, aproximadamente el 90% de las mayores corporaciones que dominan la industria, la banca y los grandes negocios son norteamericanos, europeos o japoneses. Por  tanto, podemos concluir que ese  poder no se encuentra precisamente diseminado.

El caso Chileno

Mencionaremos situaciones y hechos que representan síntomas de la barbarie que estamos viviendo en nuestro país, relacionados con la hegemonía social, económica, política y cultural que nos domina,  cuya crisis tiene visos civilizatorios; no obstante es necesario decir un par de cosas que, explican  primero la  importancia de Chile en este ámbito y el estado  en que nos encontramos como sociedad en la actualidad.

Respecto de lo primero, cabe  destacar la importancia histórica que significa iniciar el experimento,  antes que ningún otro país del planeta, tal como lo señalan Harvey, Gunder Frank y Anderson[2] entre otros, de un capitalismo que, superó la explotación tradicional, agregando la expropiación de dinero,  desde el bolsillo de los trabajadores y el pueblo en general, cuando las personas privadas de derechos, están obligadas a recurrir al sector privado que con la complicidad del Estado se apropió  y  saqueo los servicios fundamentales de la sociedad en nuestro territorio. En segundo lugar, la situación actual que era el derrotero previsible para un país que renuncia a una verdadera soberanía, sometiéndose a la forma globalizada de organizar el trabajo, basando su economía mayoritariamente en la exportación de comodities, utiliza la baja actual de las tasas de ganancia  de los rentistas, que controlan nuestro comercio exterior, como pretexto para retardar las supuestas reformas, que no hacían y hacen  otra cosa que fabricar un complejo  tejido institucional a favor del capital nacional y transnacional.

Hechos como síntomas de barbarie:

  • Los medios de comunicación se encargan antes de cada partido de fútbol, de presentarlo como un verdadero simulacro de guerra, mientras que los negociados de dirigentes, ponen en riesgo la subsistencia del fútbol.
  • La violencia exacerbada en los estadios, huele a un interés oculto de construir un mercado cautivo de televidentes con su cuota al día en el canal del fútbol.
  • La violencia en los estadios es combatida, por burócratas bien pagados mediante verborrea y utilización antojadiza de estadísticas.
  • Los noticiarios de la T V, destinan largos minutos a la promoción de productos y servicios, incentivando el consumo.
  • En Chile, hay vigentes once millones de tarjetas de crédito de casas comerciales y según el Banco Central (EFH), el 44,9% de los hogares se encuentran endeudados con ellas.
  • A los chilenos endeudados por Ley (tasa máxima convencional) se les puede cobrar hasta un 37,47 % anual[3] de interés, al mismo dinero,  acceden los bancos y comerciantes, captándolo para ser prestado del ahorro de los trabajadores, administrados por las AFPs,  a una tasa que apenas supera el 0 % anual.
  • El Código de Aguas convirtió el vital recurso en “propiedad privada”, el Estado concede derechos de aprovechamiento de aguas de forma gratuita y a perpetuidad, transformando  un bien nacional de uso y dominio público en un bien de capital especulativo y lucrativo que confronta a las comunidades.
  • Se extiende la sustitución de cultivos tradicionales por bosques de rápido crecimiento que capturan grandes cantidades de agua, secando enormes  extensiones,  además de la tala indiscriminada  de árboles nativos.
  • Al principal ejecutivo de una casa comercial (La Polar) que estafó a miles de chilenos, se le había premiado como el ejecutivo del año por sus pares.
  • A los estafadores de las cadenas de farmacias coludidas en contra de la población se les condena a participar en talleres de ética.
  • Grupos económicos como Penta, Soquimich y otros, financian transversalmente a la casta política chilena, para seguir “legislando” la profundización de un capitalismo depredador.
  • Político, hijo de un símbolo de la izquierda chilena, es imputado por solicitar financiamiento a empresa traspasada del Estado a manos de un yerno de Pinochet.
  • Con disculpas sentidas se resuelven años de estafa de la papelera monopólica, en contra de todos los chilenos, presentando el caso como un error.
  • Defensores y fiscales descubren la ventaja que representa los juicios abreviados como artimaña para evitar que los delincuentes de cuello y corbata sean encarcelados.
  • El reciente crimen de Nelson Quichillao (contratista del cobre) a manos de FF EE de carabineros, se suma al de Rodrigo Cisterna, Juan Pablo Jimenez,  a los que hay que agregar el estudiante Daniel Menco y los jóvenes mapuches  Alex Lemún,  Matías Catrileo y  el   estudiante de 16 años Manuel Gutiérrez, entre otros que luchaban por una sociedad más igualitaria.
  • Oficiales del Ejército junto con clases de la institución, roban dineros para enriquecimiento personal, proveniente de la ley reservada del cobre, que obliga a Codelco entregarles el 10 % de las ventas, independientemente de sus resultados y del precio del cobre.
  • Encuentran cocaína en sistemas de armas del Ejército enviados desde Chile a Suiza.
  • Los economistas controlan los medios y convencen a la población con gráficos, matrices y ecuaciones falaces, que los costos de la crisis deben ser pagados por los ciudadanos.
  • Codelco entre los años 2001 y 2014, controlando menos del 30 % del cobre en el país, aportó en promedio 3.910 millones de dólares por año al fisco, en cambio la gran minería privada, con el 70 % del negocio solo aportó 2.664 millones de dólares de promedio anual en los mismos años.

Enumeraciones como esta, podrán ser confeccionadas  por cada uno de ustedes, con antecedentes que configuran probablemente algo más allá de síntomas de barbarie, si no que la barbarie misma.

Todo lo anterior, no es posible explicar como una suma de agentes que intercambian intereses, en cambio si se puede afirmar que son una gran cantidad de complejas relaciones de poder que en el caso chileno se agudizan por estar traspasadas por un mercantilismo extremo, y  una filosofía de la libertad individual absoluta, que ha transformado a los sujetos en individuos que son incentivados cotidianamente,  con la idea de que todo es posible superarlo en forma individual

Se intenta explicar permanentemente en los medios masivos,  que las colusiones de farmacias, pollos, papel higiénico y otras,  corresponden a abusos de personas mal intencionadas y atentan contra la competencia,  sin embargo diremos que  precisamente   la competencia en la etapa pre capitalista y en los albores del capitalismo industrial podía ser considerada como una ley natural, no obstante hoy,  nos asiste  la convicción que  esa ley natural ha sido reemplazada por otra,  la ley de  concentración monopólica. Un ejemplo lo constituye que,  en  la década de los noventa llegaron a existir 21 Administradoras de Fondos de Pensión (AFPs), hoy solo existen seis.

Aprovechando la proximidad de las fiestas de fin de año, estrechemos nuestras relaciones con familiares, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, y otras personas como forma de un regalo y probablemente de este modo descubriremos que existe salida a esta barbarie, construyendo alternativas, observando y curioseando otras realidades.

Referencias

[1] Financial  Times,    suplemento    del    10    de    mayo    de    2002.

[2] David Harvey es un geógrafo y teórico social británico,  André Gunder Frank fue un economista y sociólogo alemán y uno de los creadores de la teoría de la dependencia en los 60,  Perry Anderson es un historiador inglés y ensayista político.

[3] Inferiores o iguales al equivalente de 200 unidades de fomento y superiores al equivalente de 50 unidades de fomento

[4] Cuentas Nacionales del Banco Central de Chile


Sociólogo, Fundación Sociedad y Trabajo