Un vídeo recientemente difundido a través de la redes muestra una boda en la que un grupo de jóvenes israelíes celebran y se burlan del asesinato de tres miembros de una familia palestina, hecho por el cual la policía local inició una investigación.

Según fuentes israelíes, las pesquisas se iniciaron hace unos días para determinar quiénes participaron en el vídeo y analizar los “serios y numerosos delitos que se aprecian en el vídeo” entre los que están el uso de armas y la manipulación de éstas por menores de edad.

En las imágenes, un grupo de jóvenes judíos bailan y cantan durante una boda mientras varios de los asistentes acuchillan una foto de un bebé palestino de 18 meses quemado vivo el 31 de julio, luego que la casa donde vivía con sus padres fuera atacada con fuego por parte de cuatro colonos que penetraron en la localidad de Doma, cerca de Naplusa, en la región de Cisjordania.

La familia Dawabshe del bebé sufrieron un ataque considerado como “terrorismo judío” según lo calificaron las propias autoridades israelíes quienes detuvieron a varios sospechosos que aún no han sido identificados.

Cinco meses después aún no han trascendido avances en el caso de la muerte del bebé y su familia, hecho que ha sido cuestionado por la sociedad palestina, mientras que simpatizantes de la ultraderecha israelí han denunciado que el servicio de seguridad interior, ha torturado a los detenidos para obtener una confesión.

En tanto el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, condenó el vídeo y señalando que “las impactantes imágenes que hemos visto muestran la verdadera cara de un grupo que supone un peligro para la sociedad israelí y su seguridad”.

Por su parte, la viceministra de Exteriores, Tzipi Hotovely, consideró que “los jóvenes que celebran en la boda han perdido el camino. Esa no es la manera del pueblo judío ni del judaísmo. El asesinato a sangre fría de inocentes es despreciable, así como bailar y celebrar dicho acto”.