Hoy se publicaron los resultados de la cuarta encuesta Plaza Pública Cadem de diciembre y la penúltima del año 2015, donde el 76% de la población está de acuerdo con que Chile necesita una nueva Constitución y para un 60% el proceso es un tema muy o bastante prioritario.

De esta manera, alcanzó 9 puntos más desde que comenzara el debate en el mes octubre. De acuerdo a los realizadores de la encuesta “es probable que el alto apoyo a la idea de un cambio constitucional este vinculado a las altas expectativas que sigue generando en la opinión pública”.

Un 67% cree que la nueva Constitución permitirá superar los problemas que tiene el país en educación, salud y delincuencia, un 65% que hará de Chile un país más justo y con menos desigualdades, un 60% que permitirá que Chile sea un país desarrollado, un 53% que permitirá resolver la crisis del sistema político, y un 48% que ayudará a mejorar la situación económica personal y familiar.

Finalmente un 52% cree que la Constitución debería ser modificada sólo en algunos aspectos, mientras que un 41% afirma que hay que cambiarla por completo. A su vez, los chilenos se encuentran divididos sobre el mecanismo para reformarla. Un 46% se inclina porque sea el Ejecutivo, junto al Congreso y expertos, quienes redacten una nueva Constitución y que ésta sea probada a través de un plebiscito, mientras que el mismo 46% opta por una Asamblea Constituyente de ciudadanos electos como opción para redactar esta nueva Constitución.

Lo cierto es que los datos muestran que la ciudadanía cree en un régimen de bienestar y derechos sociales, donde se asocia el cambio de constitución como la fórmula para enfrentar las desigualdades a nivel de salud y educación.

Situación que también se vio reflejada en otros sondeos realizados durante la última parte del año. Por ejemplo, en noviembre, la Encuesta Nacional de la Universidad Diego Portales 2015, cifró que el 45,1% de los encuestados señaló que sí quería una nueva Constitución, mientras el 34,5% señaló que solo de debía reformar la actual.

En el mismo estudio, al ser consultados quienes votaron por una nueva Carta Magna, sobre cuál sería el mecanismo más adecuado para elaborarla, un 68,9% prefirió la Asamblea Constituyente mientras solo un 8,3% manifestó que el Congreso sería el ideal para liderar el proceso. Tampoco confían en el Parlamento para ratificar el texto, ya que un 92,8% de la misma muestra prefiere que una vez redactado el texto se ratifique vía plebiscito mientras solo un 9% dice que lo haga el Congreso.

Panorama similar al que ocurrió con la encuesta que elaboró radio Cooperativa, Imaginacción y la Universidad Central en octubre. En ella se estableció que de cada 10 chilenos, 7 consideran que se necesita una nueva constitución para el país.