“Lo que he podido leer del juicio del padre Karadima es algo horripilante, que no tiene ninguna justificación”. De forma inédita y en el marco del balance del rol de la Iglesia durante 2015, el cardenal y arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, se refirió de forma más dura al caso Karadima.

Los querellantes y víctimas de este caso han acusado que Ezzati ha jugado un rol encubridor con Fernando Karadima y establecieron una demanda civil al respecto. Pero hoy el arzobispo defendió su labor, diciendo que las condenas de la Santa Sede “se han ejecutado tal como se ha pedido” y que, si bien las víctimas tienen derecho a la acusación civil, “la acusación de encubrimiento no tiene asidero ninguno”.

En todo caso, manifestó que “nos duele el dolor de las víctimas y debemos pedir perdón una y mil veces porque daña el corazón de las personas”.

Ezzati también se refirió a las declaraciones de Karadima en la quinta sala de la Corte de Apelaciones, donde dijo “no reconozco los abusos, con niños nunca, jamás”. El arzobispo señaló que “las declaraciones de Karadima son suyas. Personalmente creo que carecen de toda objetividad”.

Él debió haberse confesado y haber pedido perdón por sus faltas”, agregó.

Correos

El cardenal reservó unos minutos para referirse a los correos revelados que tuvo con Francisco Javier Errázuriz, donde se refirieron al caso. “Esta mañana tuve una noticia que no me agradó para nada. Un periodista me ha informado que el Sr. (Juan Carlos) Cruz (víctima de Karadima) ha sido invitado por la Conferencia Episcopal Anglófona a dar su testimonio sobre la experiencia de abuso sufrida de parte del P. Karadima y del comportamiento de la Iglesia de Santiago en relación al mismo (…) Pido también su consejo para ver con quien intervenir en Roma para evitar que ello ocurra”, había escrito Ezzati a Errázuriz.

Al respecto, el arzobispo se defendió diciendo: “Mi invitación es a que sean objetivos y lean los correos, porque no dicen nada (…) ha habido una sobrevaloración o sobreexposición de la prensa, no sé por cuáles motivos, pero es injustificada y ha creado un clima de desconfianza”.

Luego agregó: “He actuado de acuerdo a lo que me dice mi conciencia”.

“Nunca estuvimos en contra de la gratuidad”

“Nunca estuvimos en contra de la gratuidad, pero con calidad. Si la gratuidad fuera en desmedro de la calidad no sería bueno”, dijo Ezzati respecto a la reforma educacional, y agregó que seguirá en esa postura en la medida en que “no sea un obstáculo a la auténtica libertad de las instituciones”.

Recordemos que en algún momento Ezzati había manifestado que con la gratuidad “el Estado se volvería el único dueño de la enseñanza”.

En temas valóricos, Ezzati mantuvo una postura conservadora.  “(El aborto) es un delito porque atenta contra la vida de las personas. Está en juego la libertad de la mujer que escoge y el derecho de la persona que está por nacer. La Iglesia ve la vida desde la concepción hasta la muerte natural. La vida hay que defenderla siempre en todas las circunstancias”.

En relación al matrimonio igualitario señaló que “no tiene relación con el matrimonio como lo concibe la iglesia”.