Fiel a la tradición de realizar un Balance anual sobre los hechos más destacados en el acontecer y la política medioambiental del país, Chile Sustentable presenta a la opinión pública lo mejor, lo peor y lo que queda pendiente en este año 2015.

Entre los hechos negativos cabe lamentar la aprobación ambiental de diversos proyectos hidroeléctricos entre los que destacamos la central Mediterráneo en Río Puelo, hoy paralizada por daño ambiental; la aprobación de la central Hidroeléctrica Añihuarraqui, que involucra al territorio sagrado Pichi Trankura y rechazada en la consulta indígena; la hidroeléctrica Doña Alicia en Curacautín,  aprobada por el consejo de ministros sin consulta previa a la comunidad.

Se destaca también como negativo, la aprobación del proyecto Cardones-Polpaico a pesar de la oposición de la ciudadanía, la falta de participación y de ordenamiento territorial.

Dentro de lo peor también está la aprobación del proyecto de Ley de Transmisión, que crea nuevos derechos para los inversionistas a costa de los derechos de las comunidades, conservando los principios generales de la Ley Eléctrica de 1981, otorgándole un nuevo aire al modelo vigente, que por sí sólo, ya no es capaz de seguir expandiendo sus instalaciones.

Entre lo mejor del año, Chile Sustentable destaca el fortalecimiento del movimiento ciudadano por la defensa del agua, los territorios y recuperación del agua, destacando la marcha en contra del Proyecto Alto Maipo, que logró convocar a más de 40 mil personas en Santiago, lo que demuestra el interés ciudadano en defender el agua de Santiago y sus territorios.  De la misma forma, la III Marcha Nacional por la Recuperación del Agua y la Vida, realizada en Valparaíso el 22 de abril de este año y que convocó a más de 10 mil personas, lo que demuestra un significativo incremento en la conciencia ciudadana sobre este esencial bien público.

Se evalúa también como avance, las reformas legales sobre el acceso y gestión del agua, destacando el reconocimiento legal del agua como derecho humano, el que debe ser garantizado por el Estado, y el inicio de la tramitación del proyecto de ley de Servicio Sanitario Rural, que reconoce, fortalece y protege el rol de las asociaciones de agua potable rural.

Se destaca como logros positivos, las nuevas articulaciones sociales para las reformas políticas, sociales y ambientales, destacando la creación del Conclave Social por la Asamblea Constituyente, la conformación de la Comisión Paralela de reforma al SEIA, la Coalición contra la prórroga del DL701 y por una nueva Ley Forestal, la plataforma de Chile sin TPP y el triunfo de las organizaciones ambientalistas en el bloqueo de la Ley de Asociatividad.

Entre lo pendiente está el estancamiento de la Ley de Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas por carecer de un nivel técnico y normativo que espera tanto la sociedad civil, como los parlamentarios, lo cual ha hecho imposible su tramitación. También el atraso de la Ley de Eficiencia energética, la cual resulta clave para un país que basa su desarrollo en sectores como el minero, que son intensivos en el uso de energía.

De manera especial en el balance se lamenta la muerte del filántropo ecologista Douglas Tompkins, quien perdió la vida el pasado 8 de diciembre. Destacando que el legado que dejó Tompkins a Chile y a la sociedad chilena fue inmenso en cuanto a la magnitud del patrimonio ambiental, pero también clave y profundo como legado cultural. El legado intangible de él, es igualmente importante, pues consideramos que él con sus declaraciones y ejemplo de vida, logró tensionar el debate existente en Chile sobre los modelos de desarrollo, la relación entre el dinero y medio ambiente y el paradigma de la relación entre el hombre y la naturaleza.

 


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