“No puede ingresar la policía, ni un juez del crimen, nadie, en tanto siga vigente la ley”, dijo en 2012 al diario argentino Olé el ex presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) Nicolás Leoz, quien actualmente está siendo investigado por la FIFA y que tiene una orden de extradición a los Estados Unidos aprobada por el Tribunal de Apelaciones de Paraguay.

El sueño de Leoz, de la Conmebol como un Estado aparte e intocable en Paraguay, se derrumbó en definitiva el día de ayer, luego de que la justicia allanara la sede de la confederación.

El primer avance contra la inmunidad de la Conmebol se dio cuando en junio de 2015, un mes después de que estalló el escándalo de corrupción de la FIFA,  el gobierno de Paraguay decidió derogarla. Esta inmunidad se había conseguido en 1997 luego de que Leoz hiciera lobby con el Congreso paraguayo diciendo que si se aprobaba esta iniciativa, podrían tener la sede de la Conmebol permanentemente en Paraguay, algo que se vio con buenos ojos.

El allanamiento de ayer fue dirigido por los fiscales Hernán Galeano y Federico, junto a policías del departamento de Delitos Económicos y peritos informáticos del Laboratorio Forense del Ministerio Público paraguayo.

“Es un procedimiento de allanamiento con autorización judicial, de una asistencia jurídica en materia penal solicitada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, en el marco de la causa seguida a los dirigentes de la Conmebol sobre lavado de dinero y otros hechos punibles, conforme a la legislación penal de los Estados Unidos”, dijo Galeano.

El procedimiento, que contó con la presencia del presidente interino uruguayo de la Conmebol, Wilmar Valdez, y el presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Alejandro Domínguez, ocurre a días de la elección del nuevo presidente de la Conmebol. El cargo fue asumido interinamente por Valdez tras la detención en diciembre en Suiza de quien hasta entonces era su presidente, el paraguayo Juan Ángel Napout, acusado de corrupción.