El pasado sábado 9 de enero se desarrolló el Comité Central del Partido Socialista (PS), en la sede del ex Congreso. La cita estuvo marcada por los reiterados llamados a la unidad de la Nueva Mayoría. 

En ese sentido, en el evento se ratificó el pacto de concejales que el PS mantiene con la Democracia Cristiana (DC) para la próximas elecciones municipales. El acuerdo fue aprobado con 54 votos a favor y sólo uno en contra.

La presidenta del partido, la senadora Isabel Allende, dijo que “las profundas transformaciones, las grandes reformas estructurales de un país se tienen que hacer con amplia mayoría”. 

Además aseguró que la alianza “la hacemos con convicción, no lo hacemos con un afán simplemente electoral o de otro interés político”.

Sin embargo, según informó La Tercera, entre varios dirigentes reinaba cierta incomodidad luego de los enfrentamientos de las últimas semanas con figuras de la DC, tanto por el impasse entre la Presidenta Michelle Bachelet y el ministro del Interior, Jorge Burgos, como por reproches cruzados por las críticas de un sector de la DC a las reformas del gobierno.

“Soy crítico de muchas de las actitudes de la DC, pero hacer política es tomar decisiones difíciles y aquí lo difícil es mantener la unidad. Nadie sobra en la Nueva Mayoría. Si queremos discutir sobre la alianza con la DC hagámoslo en serio, no por una lista de concejales”, explicó el ex ministro secretario general de Gobierno, Alvaro Elizalde.

Por su parte, Osvaldo Andrade sostuvo que “no podemos sentirnos derrotados. Nuestra convicción debe ser que este el mejor pacto posible. Esta no es una decisión a contrapelo, ya que no hay proceso de cambio en Chile sin la DC”.

Sobre la idea de generar un pacto con otra fuerza de la Nueva Mayoría, como el MAS o la Izquierda Ciudadana, Elizalde fue categórico: “Armar una alianza con un partido chico sería una señal confusa y un desastre electoral. Debemos perseverar en una alianza mayoritaria”. 

Finalmente, el vicepresidente de la colectividad, Camilo Escalona, recordó que “yo grité ‘momio, gusano, democratacristiano’ cuando marchaba en la época de la Unidad Popular. No era un grito suave. Pero esa euforia causó un daño que fue más allá del gobierno de Salvador Allende. Si rechazamos este acuerdo, hacemos fracasar al gobierno de Bachelet”.

Escalona concluyó rescatando algunas palabras del vocero Marcelo Díaz, quien le asignó a su partido la responsabilidad de ser el eje de la alianza del centro y la izquierda en la Nueva Mayoría. “Tenemos que asumir la responsabilidad que nos toca. ¿Le vamos a facilitar la pega a quienes quieren romper la Nueva Mayoría?”, señaló.