En un comunicado entregado en dependencias de la ANFP, el todavía técnico de la selección chilena descartó su renuncia, después de haber declarado que se sentía “rehén” y que no quería seguir trabajando en el país.

La jornada estuvo marcada por los trascendidos de la supuesta renuncia del casildense, dadas las diferencias que mantiene con la actual directiva de la ANFP liderada por Arturo Salah. El conflicto está dado porque el argentino habría pedido en reuniones pasadas que se le libere del vínculo contractual sin pago de la cláusula de salida de 6,2 millones de dólares.

Sin embargo, el técnico aseguró que sí quiere seguir viviendo en el país y acusó que se trató de “dañarme a mí e indirectamente al país. Todo esto me ha afectado. Soy parte de un proceso exitoso, no un ídolo, pero si una parte que entregó lo mejor para generar la alegría a de todo un país”.

“Esta situación no fue generada por mi sino por las personas malintencionadas que me quisieron lejos de la selección chilena. No empañemos el reconocimiento que hoy tenemos en el mundo”, agregó.

Sobre la polémica de su contrato en islas vírgenes, Sampaoli lo negó diciendo que “se especuló que tenía cuentas en paraísos fiscales, estas informaciones me hicieron ver como persona que evadía impuestos”.

Vale recordar que la ANFP hizo uso de la figura de repatración de capitales -creado por la reforma tributaria- para cancelar más de 350 millones de pesos al Servicio de Impuestos Internos para regularizar el contrato que sostuvo Jorge Sampaoli con el ex presidente del fútbol chileno Sergio Jadue, hoy recluido en Miami mientras es investigado por el FBI. Según información publicada por CIPER Chile, el contrato se realizó entre la ANFP y tres sociedades constituidas en paraísos fiscales y benefician tanto al técnico como sus ayudantes, Sebastián Beccacece (hoy técnico de la U) y el preparador físico Jorge Desio. Las sociedades a las que se le hicieron los pagos fueron constituidas en las Islas Vírgenes.

La figura de repatriación de capitales permitió a la ANFP “sanear” el polémico contrato. Pagando la tasa de 350 millones por los dineros que no se tributaron correctamente en el país.

Sampaoli no se refirió hasta cuando continuará al mando de la Roja o si respetará su contrato. Aunque todo parece indicar que las negociaciones con la ANFP continuarán por los próximos días.