El próximo miércoles 20 de enero  será votada en la sesión de la cámara de diputados la admisibilidad de la anulación de la Ley Longueira. La votación será el primer paso para anular la llamada “Ley corrupta”, lo que es visto como una oportunidad para crear una nueva regulación sobre los usos de los recursos marinos basado en la sustentabilidad y la participación.

Pese al atraso de una semana que sufrió la esperada votación, los pescadores artesanales y representantes del pueblo mapuche-lafkenche tienen expectativas que sea aprobado el proyecto que permitirá la anulación de la ley “que ha entregado el mar a 7 familias de forma permanente”.

Miguel Cheuqueman, presidente de Identidad Lafkenche, comenta a eldesconcierto.cl que esperan ansiosos este pequeño “triunfo” sobre la Ley Longueira. En este sentido, reflexiona respecto al rol de los parlamentarios vinculados a casos de cohecho y corrupción donde espera que los “parlamentarios recapaciten del error cometido la vez anterior, para que puedan revertir la ley y de ese modo reorganizar el Borde Costero”.

La anulación es el primer paso

Los pescadores artesanales agrupados en la CONDEPP (Consejo Nacional por la Defensa del Patrimonio Pesquero) como quienes participan de la agrupación Identidad Lafkenche convergen a la hora de insistir en la urgencia de la anulación de la ley Longueira, además proponen crear nuevos acuerdos, principalmente entre los actores sociales antes que con los industriales, con el fin de generar una nueva ley sustentable, participativa y que se haga con los pueblos originarios.

Para Bavestrello de la CONDEPP, es claro que si el país quiere que “el mar siga siendo sustentable, tiene que cambiar el fraccionamiento de los recursos (entre industriales y artesanales), ya que los recursos capturados con artes selectivas no producen la destrucción de los recursos”.

El dirigente aclara que además de estar viciada esta ley, esta “no sirve”. Y es que el gran porcentaje de cuota está para los industriales, lo que explica que las especies que se encuentran mayoritariamente en manos de las industrias están sobre explotadas.

Señalan además, que La Ley Longueira es una amenaza para el mar y los propios pescadores ya que “desde que se creó esta ley han aumentado en 3 (en total son 8) las especies colapsadas”.

En tanto para Cheuqueman es fundamental en una nueva ley el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, tanto en la creación y como en la administración del borde costero. En esta dirección es que proponen “que se incorporen a los pueblos originarios a un registro de pesca, se reconozca una categoria especifica de pescadores indígenas (lo cual no existe) y se asignen cuotas de captura distintas de forma temporal”.

Enfrentar la Ley Corrupta con unidad entre artesanales y lafkenche

 El presidente de Identidad lafkenche da cuenta de la necesidad de la unidad entre los sectores de pescadores artesanales e indígenas para generar fuerza contra la corrupción. “Nosotros hemos tenido un proceso de conversación amplio con la CONDEPP. Sabemos que existe un sector importante de la pesca artesanal que sigue defendiendo con dientes y muelas esta mala Ley de Pesca”.

Así mismo, Melchor Celedón, de la Mesa Comunal de Pesca de Lebu, comenta que además consideran muy relevante la participación de los pescadores como del pueblo lafkenche en la legislación que resguarde el mar y las costas “a partir de allí se puede crear una nueva ley que garantice la sustentabilidad de los recursos pesqueros”.

“Hay que juntarse con los pueblos originarios y de una vez por todas trabajar en base a la cantidad de recursos que hayan en el mar y no al revés”, afirma el dirigente de Lebu.

Cabe recordar que la agrupación Identidad Lafkenche ha convocado a cientos de comunidades de Chile para su 5to Congreso, a realizarse durante la primera semana de febrero en las comunas de Lebu y Alamos, donde destacan como punto  central la “necesidad de analizar y reforzar la relación entre las comunidades mapuche-lafkenche y los pescadores artesanales para hacer frente de manera conjunta a las nefastas consecuencias que ha dejado la aplicación de la Ley Longueira en el territorio costero”.