“El proyecto obliga a los trabajadores a afiliarse al sindicato para obtener la extensión de beneficios. Más aún, impide que los trabajadores no sindicalizados puedan negociar individualmente sus remuneraciones. Es inconstitucional por dónde se le mire. Con el proyecto el PC y la CUT obtienen lo que siempre han querido: la afiliación obligatoria”, asegura el senador y ex precandidato presidencial de RN, Andrés Allamand.

El parlamentario ya es conocido por ser de los fuertes opositores al proyecto de reforma laboral del gobierno de Michelle Bachelet. En conversación con La Tercera, habla de los visos de inconstitucionalidad que el proyecto tendría y asegura que es algo de lo que la Nueva Mayoría está totalmente al tanto.

“El gobierno ha tramitado la reforma laboral sometido al chantaje de la CUT y el PC. La CUT cuando no le gusta algo tira el mantel, “rompe relaciones”, insulta a los parlamentarios de la Nueva Mayoría y descalifica a los equipos técnicos del gobierno. Y entonces se vuelve atrás. El PC en la reforma laboral aplica al pie de la letra  lo de “un pie en la calle, otro en el gobierno”. Y tiene dos sombreros: el propio y el de la CUT”, sentenció el senador.

Uno de los puntos más polémicos para Allamand es el hecho de que el derecho a negociación colectiva se le entregue a los sindicatos y no, de manera individual, a los trabajadores. “La Constitución establece que el derecho a la negociación colectiva es “de los trabajadores”; no de los sindicatos. Por eso  deben poder negociar tanto sindicatos como grupos de trabajadores. El proyecto dice que el derecho será exclusivamente para los sindicatos, es decir, establece un monopolio sindical. Es una vulneración expresa del texto de la Constitución”, señala.

Según el parlamentario, lo anterior es muestra de que el gobierno ha legislado bajo una constante presión del Partido Comunista y la Central Unitaria de Trabajadores. “El gobierno ha tramitado la reforma laboral sometido al chantaje de la CUT y el PC. El gobierno le consulta cada palabra de las indicaciones que presenta. La CUT cuando no le gusta algo tira el mantel, “rompe relaciones”, insulta a los parlamentarios de la Nueva Mayoría y descalifica a los equipos técnicos del gobierno. Y entonces se vuelve atrás. El PC en la reforma laboral aplica al pie de la letra  lo de “un pie en la calle, otro en el gobierno”. Y tiene dos sombreros: el propio y el de la CUT”, sentenció.

A pesar de que se muestra seguro de que el proyecto será rechazado en el Senado, advierte que de no ser así la oposición baraja la posibilidad de presentarlo, como ya empieza a ser costumbre, ante el Tribunal Constitucional.