Las últimas declaraciones de Natalia Compagnon, nuera de la presidenta Michelle Bachelet y una de las dueñas de Caval, apuntan los dardos hacia dos figuras claves del mandato presidencial: el ex ministro del Interior Rodrigo Peñailillo y la principal asesora de Bachelet, Ana Lya Uriarte.

“Fui testigo del mal manejo realizado por quien en ese momento era la primera autoridad del país, esto es en decisiones políticas y comunicacionales referidas al estallido del denominado caso Caval. Me refiero al ex ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo y a lo sucedido durante el mes de febrero del año 2015”, afirmó Compagnon en la declaración del pasado 11 de enero ante la Fiscalía de Rancagua.

“Fui testigo del mal manejo realizado por quien en ese momento era la primera autoridad del país, esto es en decisiones políticas y comunicacionales referidas al estallido del denominado caso Caval. Me refiero al ex ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo”, afirmó Compagnon.

Cuenta que, luego de que su esposo Sebastián Dávalos avisara a Bachelet que iba a renunciar, intentaron reunirse varias veces scon Peñailillo par decidir cómo iban a manejar la situación, pero los intentos no habrían sido exitosos. Señala que finalmente Peñailillo “le dice a Sebastián que tiene que renunciar en la puerta de la casa, a lo que mi esposo se negó y señaló que él asumió en La Moneda y que en el mismo lugar renunciaría”.

También asegura que Sebastián Dávalos pidió que borraran el usuario y contraseña de su computador del trabajo para evitar que terceros, Peñailillo o Cristián Riquelme, manipularan la información que contenía. “Esto se manejó de manera inexplicablemente deficiente, lo que no da lugar a pensar que son meras desprolijidades”, dijo.

Además, la esposa de Sebastián Dávalos reconoce que la mayoría de los trabajos de la empresa Caval eran externalizados y que una de las personas contratadas era nada más y nada menos que la actual mano derecha de la presidenta Michelle Bachelet: Ana Lya Uriarte. “También contratamos a Ana Lya Uriarte, porque Gonzalo Vial ( (empresario al que la firma prestó servicios) estaba interesado en comprar la central termoeléctrica Los Guindos y se necesitaba saber si la planta era lo que se ofrecía y se le pagó a ella desde la cuenta corriente de Mauricio Valero”.

Uriarte es jefa de gabinete de la presidenta y fue la encargada de asumir el control de la crisis por el caso Caval; se dice que fue ella quien logró sacar adelante a Bachelet luego del escándalo.

La asesora presidencial ha sido criticada desde el mismo oficialismo por algunos episodios. Según fuentes de la Moneda, la salida de la ex ministra de Vivienda, Patricia Poblete (DC), habría estado influida por una mala relación con Uriarte. También hubo molestia desde la DC porque fue ella quien avisó al ministro del Interior, Jorge Burgos, vía telefónica y sólo unos minutos antes de que el viaje se concretara, de la visita de Bachelet a La Araucanía desatando su molestia. La asesora también fue apuntada por el senador y presidente del partido Jorge Pizarro, quien dijo que “estos errores, para que tengamos claro, parten y terminan en la forma en que el segundo piso está tomando decisiones” y añadió que corresponderían a un “grupo pequeño que prepara las actividades de la mandataria”.

Para el próximo 29 de enero quedó fijada la audiencia de formalización de Natalia Compagnon como autora del delito de declaraciones de impuestos maliciosamente falsas.