“La Democracia Cristiana tiene el legitimo derecho de representar su visión en la discusión de los proyectos y echamos de menos que la DC ocupe la fuerza que tiene en el parlamento para tener más influencia en las reformas”, señaló Mariana Aylwin, ex ministra de Educación.

Las declaraciones fueron dadas esta mañana en el programa Estado Nacional, donde se debatió en torno a la disputa entre el sector de la Nueva Mayoría que asegura  que no hay progresismo sin progreso y el que dice que no hay progreso sin progresismo. Aylwin opta por la primera postura, defendiendo la carta firmada por los 26 DC, ella incluida, titulada “Progresismo sin progreso: ¿El legado de la Nueva Mayoría para Chile?” y publicada en El Mercurio.

“Estamos en desacuerdo en cómo se están implementando y en segundo lugar en su orientación. Algunas de ellas tiene una visión central que no calza con la DC. El ideologismo más de izquierda no está permitiendo el progreso”, dijo la ex ministra.

Uno de los puntos que más critica la directora de Giro País es lo que considera una baja importancia que se le está dando al crecimiento económico en la discusión de las reformas de gobierno. Afirmó que “en la Nueva Mayoría hay un desdén por el crecimiento económico” y que “el desdén por el crecimiento económico es bastante populista”. Además, al alero de su partido, rechaza el proyecto de ley de aborto en tres causales, el fin de reemplazo en huelga y también cuestiona la reforma tributaria.

Ante lo anterior la periodista preguntó si era posible que la DC siguiera al interior del gobierno cuando está tan en contra de la manera en que se están implementando las reformas. “No se está tan en contra. Hay muchas cosas en las cuales se está a favor, y hay coincidencias”, respondió la invitada.

Sin embargo, dejó en claro que de todas maneras la DC tenía el derecho y deber de levantar la voz: “No porque nosotros hayamos votado por Bachelet  y estemos en la Nueva Mayoría nos tenemos que quedar callados”, señaló antes de especificar que, a pesar de que la DC firmó el programa de Bachelet, este era bien genérico y no comparten las formas en que se ha llevado a cabo. “Estamos en desacuerdo en cómo se están implementando y en segundo lugar en su orientación. Algunas de ellas tiene una visión central que no calza con la DC. El ideologismo más de izquierda no está permitiendo el progreso”, añadió.

Esa sería la razón por la cual escribieron la polémica carta, a lo que ahora suma la preocupación de que la baja aprobación del gobierno y la baja representación de la DC implique que nuevos referentes de centro ocupen el espacio de su partido y los desplace.

“Yo creo que la mayoría de los chilenos, incluso dentro de la Nueva Mayoría y del gobierno, tiene conciencia de que las cosas no se han hecho bien. No sé por qué no podemos influir en cómo se desarrollan las cosas”, concluyó.