“Queridos migrantes y refugiados, cada uno de ustedes lleva en sí una historia, una cultura, valores preciosos; y a menudo, lamentablemente, también experiencias de miseria, de opresión, de miedo”, dijo el Papa Francisco esta mañana en el marco de la celebración de la Jornada Muncial del Migrante y Refugiado.

En la Plaza de San Pedro dedicó su rezo a los migrantes y refugiados, de los cuales había al menos siete mil de ellos, de treinta naciones distintas, escuchándolo atentos.

“Queridos migrantes y refugiados, cada uno de ustedes lleva en sí una historia, una cultura, valores preciosos; y a menudo, lamentablemente, también experiencias de miseria, de opresión, de miedo”, dijo el Papa Francisco esta mañana.

“Su presencia en esta Plaza es signo de la esperanza en Dios. No se dejen robar esta esperanza y la alegría de vivir, que brotan de la experiencia de la divina misericordia, también gracias a las personas que los reciben y los ayudan”, agregó.

Las palabras del sumo pontífice argentino siguen una misma línea que se ha preocupado por promover desde que asumió su cargo. Asi, en septiembre pasado, frente a miles de inmigrantes en Filadelfia, invitó a los oyentes a no desanimarse ni avergonzarse nunca. “Les pido que no olviden que, al igual que los que llegaron aquí antes,  ustedes traen muchos dones a su nueva nación. Por favor no se avergüencen nunca  de sus tradiciones”, concluyó. Discurso que se tornan cada vez más atingente en el marco del aumento de los migrantes y refugiados al rededor del mundo.