El incendio que afecta al vertedero Santa Marta, en Talagante, y que expandió una nube de humo a todas las comunas de Santiago, al parecer no sólo provoca molestias simples, ya que según aseguraron expertos, éste puede afectar significativamente la salud de las personas.

En principio el director (s) de la Onemi de la Región Metropolitana, Sergio Rebolledo, conversó con Radio BíoBío y dijo que el siniestro se encuentra bajo observación de la empresa a cargo del lugar, estaría contenido y que tras realizar mediciones, se determinó que “no hay toxicidad directa hacia las personas”. 

Además explicó que “se realizaron dos tipos de mediciones, se constató que no existe peligro y no genera ningún tipo de daño nocivo hacia la salud”.

El vertedero Santa Marta recibe unas 4.200 toneladas diarias de basuras desde varios municipios de Santiago. Como se trata de basura en proceso de descomposición de la que emana gas, el fuego no se puede apagar con agua, sino que la forma de control es sofocarlo con capas de tierra.

En conversación con eldesconcierto.cl, el presidente del Departamento de Medioambiente del Colegio Médico, Andrei Tchernitchin, aseguró que “la toxicidad en las personas puede ser bastante alta, esto no es inocuo, no es un incendio cualquiera con madera. Aquí hay otros desechos en combustión que sí son riesgosos”.

Además el facultativo explicó que “el efecto más grave es sobre la mujer embarazada en los tres últimos meses de embarazo y lo niños de pequeña edad, hasta los dos años, que quedan marcados en distintas células. Con eso se alteran sus programas para desarrollar el número de receptores que tiene que tener normalmente para distintas hormonas y para neurotransmisores. Esto significa que van a actuar mal, van a regular mal las funciones y van a traducirse en distintas enfermedades en la vida adulta. Por ejemplo, deficiencia intelectual, en la memoria, niños agresivos, fallas inmunológicas y más infecciones respiratorias”.

Tchernitchin también cuestionó los análisis y llamados de la Seremi y la Intendencia de Santiago: “Comparto sólo una cosa de las autoridades: estar en reposo. Lo demás, estoy en absoluto desacuerdo. Ahora, todas las autoridades , de todos los colores políticos que hemos tenido, siempre minimizan la reacción pensando primero en tranquilizar a la población. Esto me parece un grave error porque cuando la gente conoce la verdad y se asusta, va a tomar las medidas para disminuir los daños, uno de ellos es estar en reposo, pero la gente lo va a tomar cuando esté asustada. Sino, dicen para qué me preocupo, tengo que jugar un partido de fútbol, me dicen que no es grave, lo voy a jugar”, concluyó.

El doctor en Química, investigador en Ciencias Ambientales, Físicoquímica Molecular de la Universidad de Chile, Raúl Morales, fue mucho más tajante respecto al accionar de las autoridades. “Si parto por el Intendente Orrego lo primero que habría que pedirle es la renuncia por falta de honestidad, al decir que los humos no son tóxicos. Lo primero que uno espera es que se diga la verdad de lo que ocurre”.

En ese sentido explicó que “primero que todo, los humos son tóxicos. Lo que él debiera hacer es dar instrucciones para hacer mediciones de la densidad del humo tóxico y una caracterización de los principales componentes químicos que se están generando en el entorno. Así, a través de laboratorios especializados, saber exactamente cuáles son las cantidades que se están liberando y ahí recién decir si el impacto sobre la población va a ser leve, medio o alto y a qué sector le va afectar más que otros”.