Entrevista con Khalid Mansour, joven palestino de 28 años, quien vive en el campo de refugiados de Jenin en Cisjordania y es Programador de computadores para el Gobierno de Palestina.

Cuéntame sobre tu vida personal y profesional

– Vivo en el Campo de Refugiados de Jenin, al noroeste de la zona de Cisjordania. Tengo esposa, pero no hijos. Vivo con mis padres y mi abuela. Mi abuelo murió hace 7 meses, soñando con volver a su casa cerca de Haifa.

Estudié un major en Tecnologías de la Información en la Universidad Árabe Americana en Jenin. Actualmente trabajo como programador de computadores para el Gobierno Palestino en Ramallah.

¿Cuánto tiempo has estado en el campo de refugiados de Jenin?

– Vivo en Jenin desde que nací en 1987. Mi abuelo se trasladó aquí en 1948, luego de ser expulsado de su tierra junto a su familia tras la ocupación israelí. Antes de la Nakba en 1948, mi abuelo vivía en Ijzim, un pueblo cerca de Haifa.

¿Cómo es la situación entre palestinos e israelíes en Jenin?

– Jenin se encuentra dentro de Cisjordania, área ocupada por el gobierno israelí, pero que es parte del gobierno de palestina. La ocupación israelí, a través de sus militares y asentamientos, están violando todos los días el acuerdo de paz firmado entre el gobierno israelí y la Organización para la Liberación Palestina ya sea asaltando casas, arrestando hombres, mujeres y niños e inspeccionando los hogares de los palestinos. Su objetivo es aniquilarnos económica y socialmente. Las prácticas racistas provoca que los jóvenes palestinos quieran salir de Palestina.

¿Cómo es la vida diaria en Jenin?

– Jenin está expuesto diariamente a los ataques de la armada israelí, quienes buscan que no se esté entrenando a nuevos soldados entre la población civil. Los soldados israelíes disparan a lo que se mueva en las calles.

¿Cómo sientes la discriminación a la población palestina por parte del gobierno israelí?

– Todos los días, viajo 90 kilómetros para ir a trabajar a Ramallah. En ese camino existen cinco checkpoints militares israelíes, donde se inspecciona cada uno de los autos árabes que pasan. En los últimos meses, los militares han comenzado a asignar un pasaje especial a los árabes, para que no se mezclen con los judíos.
Tampoco se nos permite entrar a Jerusalén para rezar en la Mezquita Al Aqsa o a la Iglesia de la Resurrección.

¿Cómo vivió tu familia la ocupación de 1948? ¿Cómo ha sido ese proceso para ti y tu familia?

– Mi abuelo estaba viviendo en el pueblo de Ijzim, donde cultivaba y pastoreaba ovejas. Además, trabajaba en una estación de trenes en Haifa. La Nakba de 1948 fue algo muy chocante e impredecible. Cuando fueron desplazados a Jenin, ellos esperaban volver después de algunos días, por lo que dejaron sus posesiones más preciadas en sus casas y solo tomaron cosas para comer y tomar para algunos días.

¿Tus familiares siguen viviendo en territorios ocupados? ¿Cómo es la situación actual ahí?

– Algunos familiares se quedaron en los territorios de 1948, lejos del pueblo donde vivían ya que no se les está permitido volver. Todos los habitantes fueron desplazados. Israel convirtió el colegio de Izjim en una sinagoga y se instalaron piezas de arte israelí en la casa del alcalde del pueblo.