La organización de conservación marina Oceana valoró la decisión tomada en el último encuentro de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (ORP), realizado en la ciudad de Valdivia, de mantener en la lista negra por pesca ilegal al buque Damanzaihao, conocido también como Lafayette, a casi un año de que la institución expulsara a la nave del Pacífico a pesar de la apelación de la empresa Sustainable Fishing Resources, propietaria de la embarcación.

“El Damanzaihao constituye un verdadero peligro para los océanos por su enorme capacidad de almacenamiento, por lo que es un gran logro que se paralicen sus operaciones por un año más. El control de la pesca ilegal, tanto en aguas nacionales como internacionales, es una tarea urgente para lograr la sustentabilidad de los recursos pesqueros, especialmente cuando se trata de especies migratorias sobreexplotadas como el jurel”, señaló Liesbeth van der Meer, directora de la Campaña de Pesquerías de Oceana.

Recordemos que el 6 de febrero de 2015 la ORP incluyó al buque Damanzaihao en la lista de las naves pesqueras que practican pesca ilegal, no declarada y no regulada (IUU según sus siglas en inglés), luego de detectar el transbordo sin autorización y suministro de información incorrecta a las autoridades sobre cargamentos de jurel congelado, pesquería que actualmente se encuentra en riesgo de entrar en colapso debido a la sobreexplotación.

La embarcación, que porta la bandera peruana, fue incluida en la lista negra de la ORP, por lo que el Ministerio de la Producción de Perú revocó su autorización para pescar e impuso una cuantiosa multa a Sustainable Fishing Resources. La sanción fue apelada por la empresa para sacar al buque del listado y reanudar sus actividades, y si bien la Sala Superior del Tribunal de Apelaciones del ministerio declaró la nulidad de la multa, ordenó retomar el procedimiento para establecer nuevas sanciones, por lo que el Damanzaihao permanecerá en la lista un año más por decisión unánime de la Comisión de cumplimiento de la ORP.

“La decisión de la ORP demuestra que las organizaciones regionales pueden ser entidades administrativas eficaces para la regulación de las pesquerías, logrando avances para el control de la pesca ilegal, no declarada y no regulada tanto a nivel nacional como internacional. Este es el único camino para alcanzar la sustentabilidad de los recursos pesqueros transfronterizos, y recuperar pesquerías sobreexplotadas como el jurel, que poseen una alta relevancia comercial y social”, agregó van der Meer.

Esta embarcación fue construida en 2008 a partir de la remodelación de un antiguo buque petrolero para convertirlo en el buque pesquero más grande del mundo, que funciona como un buque madre para almacenar y trasladar las capturas de otras flotas de arrastre, cargamento que clasifica, procesa y congela a bordo, para luego transportarlas a distintos mercados.

El Damanzaihao constituye un riesgo para los ecosistemas marinos no solo por su enorme capacidad de almacenamiento que alcanza las 49 mil toneladas mensuales, sino también por estar involucrado de forma reiterada en la pesca ilegal, por lo que cambia constantemente de bandera para eludir los controles. Según cálculos, si este buque funcionara de manera diaria, tendría la capacidad de almacenar 547 mil toneladas de pescado al año, lo que superaría la cuota global del jurel en casi 250 mil toneladas.

En la última reunión de la ORP, que se llevó a cabo en Valdivia entre el 25 y 29 de enero, se definieron las cuotas para la pesca del jurel, donde se acordó de forma unánime mantener la cuota global del 2015 que equivale a 460 mil toneladas, por lo que Chile conservará la asignación de 297 mil toneladas, lo que corresponde a un 64.6% de la cuota global, mientras que Perú conservará una cuota de 7.400 toneladas.