A través de una columna en El Mercurio el día de ayer titulada “A un año de un proyecto que atenta contra la vida”, el rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, repudió el proyecto de despenalización del aborto en tres causales, a un año de su presentación.

Sobre las indicaciones que se han presentado al proyecto, Sánchez dijo: “Estas modificaciones se orientan a perfeccionar algo que no se puede corregir ni menos aceptar: el asesinato de una criatura inocente. Así, este proyecto atenta contra el primer derecho humano: la vida. Sí, esta ley atenta contra la vida”.

Luego se refirió a las causales por separado. Respecto a la primera, en torno al riesgo de vida de la madre, Sánchez señaló: “No es efectivo que en Chile haya un impedimento legal para velar y cuidar la salud de la madre cuando ella está en riesgo“.

Para la segunda, de inviabilidad del feto, expresó: “La evaluación de una malformación letal es compleja, los más pobres van a recibir un diagnóstico menos certero. Tener una enfermedad grave en el embarazo o conocer que el hijo viene con una enfermedad letal son realidades muy dolorosas. En ambos casos, la respuesta es un completo programa de acompañamiento”.

Pero el punto más álgido de la columna vino con sus dichos respecto a la tercera causal, donde posicionó a la mujer dentro de los culpables. “Otra situación en extremo difícil y condenable es la violación de una mujer, más aún cuando esta agresión se produce al interior del entorno familiar y resulta en un embarazo. Permitir el aborto atenta contra la vida del único ser inocente en este acto repudiable: el niño en gestación”, dijo.

Finalmente, Sánchez aseguró que se tiene que respetar la “objeción de conciencia” de los equipos de salud: “Ninguna ley puede obligar a profesionales e instituciones que respetan la vida en todas sus etapas a ir en contra de este primer derecho humano”.