Sin pelos en la lengua, Pablo Schwarz disparó sus dardos contra Michelle Bachelet que, a su juicio, no está haciendo bien el trabajo. Pero no ataca directamente a su gestión ni a la calidad de las reformas, sino que apunta a que la presidenta debe demostrar más firmeza, algo que, a juzgar por sus comentarios, para él se relaciona con la masculinidad. Es una ironía que puede ser interpretada como una crítica social a simple vista, pero se desprende una conservadora mirada del ejercicio del poder y la irreverencia se reduce a una frase que naturaliza las formas tradicionales de descalificación a las mujeres en puestos de poder.

“Si yo fuera su asesor, que te prometo que me encantaría serlo, le diría que no a las lágrimas. Que lo que requiere su prestancia es dureza. Mano dura. Le recomendaría incluso que se saque las tetas”, dijo el actor de Sucupira.

“Si yo fuera su asesor, que te prometo que me encantaría serlo, le diría que no a las lágrimas. Que lo que requiere su prestancia es dureza. Mano dura. Le recomendaría incluso que se saque las tetas”, dijo el actor de Sucupira. Las declaraciones fueron en respuesta al periodista de El Dínamo cuando preguntó qué opinión tenía de las declaraciones de Bachelet sobre el caso Caval cuando dijo que lo estaba pasando mal.

“Porque nos gusta que nos mandoneen, que nos apunten con el dedo, que nos prohiban hueás y Michelle no es así, poh. Por eso no gusta. Porque no anda prohibiendo hueás. Necesitamos una patrona de fundo”, añadió Schwarz.