En el Estadio Bicentenario de La Florida juegan los históricos de la selección del mundial del 98 contra Audax Italiano. El partido es amistoso, pero se ve que se lo están tomando en serio. En una jugada, Iván Zamorano se dispone a patear cuando ve que la árbitra asistente tiene el banderín arriba cobrándole offside.

Con cara de desconcertado, se dirige corriendo donde la asistente Loreto Toloza. “¡No le digái nada!”, lo trata de frenar el árbitro central. Pero el goleador no hace caso. Omar Oporto, el otro guardalíneas del partido y marido de Loreto, mira desde la otra banda sin poder hacer mucho. Finalmente cuando Zamorano está cerca, le tira un beso.

-Venía a felicitarla, ¡muy bien cobrado!

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Loreto Toloza creció en un ambiente futbolizado. En su barrio de Concepción, mayoritariamente de niños, se entretenía jugando a la pelota con ellos, a pesar de que a su mamá no le gustara. Mientras tanto su padre, Eduardo Toloza, dirigía al Industrial de Pedro de Valdivia, club amateur que sacó campeón luego de 32 años y que tuvo como figura al actual árbitro FIFA Patricio Polic. Loreto llegó a ser secretaria de ese club.

“En ese tiempo el fútbol en las damas era algo mal visto para algunos padres, pero como siempre yo estuve metido en las canchas de fútbol, me parecía bien que jugara, a la Loreto siempre le gustó eso”, cuenta su padre Eduardo.

Con el tiempo Loreto se graduó de profesora de básica con mención en educación física. Además conoció y se casó con Omar Oporto, actual árbitro de Primera B. Fue él mismo quien le sugirió en 2007 hacer los cursos de árbitra. Fue cosa de tiempo antes de que se viera haciendo clases lunes a viernes y arbitrando sábado y domingo en Santiago.

“Al otro día era horrible ir a trabajar. Era mucho desgaste. Cuando llegué a FIFA me hice amigas árbitras que me decían ‘pero vente a Santiago si acá está todo’. El sacrificio de viajar todos los fines de semana, al final es un desgaste físico innecesario. Conversando con mi marido llegamos a la conclusión de que tenían razón”, afirma Toloza.

Fue con Omar a Santiago con el llanto de sus padres mientras su hermano le decía: “¿En serio vas a dejar 5 años de estudios para ir detrás de una pelota?”.

Les tocaron momentos difíciles; en un inicio a Omar no lo querían dejar entrenar en Quilin, por lo que entrenó un mes solo en la cancha de al lado mirando cómo los otros entrenaban; tuvieron dificultades para hallar un lugar donde vivir, por lo que fueron acogidos por amigos; en 2011 Loreto tuvo la opción de hacer una pruebas físicas de arbitraje de categoría de hombres y la falló, por lo que estuvo un mes deprimida y cuestionándose si seguir o no.

“Al final entiendes que hay procesos y etapas que ir quemando, que es para mejor. Si no has pasado por momentos de frustración, después se te va a hacer cada vez más difícil sobreponer situaciones así”, asegura Oporto.

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En los partidos, a Loreto le gritan de todo. De tanto que le sacan la madre, hay veces en que Eduardo Toloza no puede evitar que su esposa Paulina Cravero se pare en el público y diga “¡Acá estoy, yo soy la mamá! “. También le ha tocado recibir una serie de insultos machistas: “¡Qué andái’ haciendo aquí! ¡Ándate pa’ la casa a lavar los platos!”.

“Yo ya no pesco, -dice Loreto – pero lo que más llama la atención es que la mayoría de las veces, las que gritan esas cosas son precisamente mujeres”.

“Yo ya no pesco, -dice Loreto – pero lo que más llama la atención es que la mayoría de las veces, las que gritan esas cosas son precisamente mujeres”.

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(Foto de la ANFP)

(Foto de la ANFP)

 

A Margarita Díaz le tocó ser árbitra en una época distinta a la de Toloza. Hija del ex seleccionado Lorenzo Díaz, había estudiado periodismo y la sedujo la opción de unos cursos de arbitraje publicitados por el Instituto Nacional del Fútbol (INAF). Los tomó y empezó a arbitrar, pero cuando llegó a la sub 14, la ANFP le dijo lo que la publicidad no mencionaba: no podía seguir ascendiendo por el simple hecho de ser mujer. Se peleó con los dirigentes y se fue a arbitrar a los leones, a Tercera División.

Aguantaba de todo, desde el viejito de Linares que la miraba en menos y le decía “mijita, yo la ayudo pa que no se equivoque”, hasta los gritos de “métete el palo por la …” de la brava hinchada de San Antonio Unido. Barro, insultos, jugadores y técnicos buenos para alegar hicieron de Margarita una árbitra con personalidad fuerte.

“Estuve cinco años en Tercera y quería llegar más arriba, -cuenta Díaz -tuve que renunciar y agachar el moño para volver a la ANFP con la cola entre las piernas. Hacer una carta, pedir disculpas y un montón de cosas que se me pidieron. Me había ido en mala, encontraba que era una burla lo que se había hecho, un engaño hacia las niñas para publicitar INAF”.

Pero también le tocaron agresiones en la ANFP. En un partido de fútbol femenino, Católica derrotaba por 19 goles a 0 a La Serena. Ya casi terminado el encuentro y sin la intención de dar tiempo extra, Margarita cobró una falta a favor de La Serena en su propia área. Al poco tiempo, se dio cuenta que la jugadora que había recibido la falta seguía en el suelo gritando “¡Ahh, mi pie, mi pie!”. Mientras pedía atención médica, Díaz sintió que venía alguien atrás.

-¡No te dái cuenta que le pegaron a mi hija tonta hueona!

Le llegó un combo en la espalda que por suerte no la botó. Entró la familia de la niña en una camioneta a la cancha mientras la esposa del agresor siguió a Díaz al camarín. Le pedía perdón, pero solo recibió una respuesta: “Mira, tu marido aparte de poco hombre es maricón, le pegó a una mujer y por la espalda”.

Con toda esa experiencia, Díaz llegó a ser la primera instructora en la ANFP y miembro de la comisión arbitral de la institución. Ahí intentó enseñar a ser amable con jugadores y técnicos, no andarse peleando. Siendo su jefa, conoció a Loreto Toloza.

“Yo me saco el sombrero con la Lore, creo que si hay una mujer que se merece todo en el fútbol chileno es ella. Físicamente se saca la cresta, teóricamente tiene muy buenas notas y en cancha tú la ves que es asertiva y preventiva”, asegura Díaz.

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Loreto junto a Bibiana Steinhaus, árbitra y policía alemana que dirige en la Bundesliga de su país. Considerada una de las mejores del mundo, ha llegado a arbitrar al Bayern Münich, aguantando los alegatos de Pep Guardiola. También protagonizó un video viral en la que un jugador le tocó un pecho en pleno partido.

Loreto junto a Bibiana Steinhaus, árbitra y policía alemana que dirige en la Bundesliga de su país. Considerada una de las mejores del mundo, ha llegado a arbitrar al Bayern Münich, aguantando los alegatos de Pep Guardiola. También protagonizó un video viral en la que un jugador le tocó un pecho en pleno partido.

Entre cuarenta asistentes repartidas en los diez países de la Conmebol, Loreto Toloza fue una de las seis escogidas para ir al mundial femenino adulto de Canadá de junio de 2015, convirtiéndose en la primera y única chilena en lograr llegar a uno.

En Canadá se topó con estadios repletos con 56 mil personas, jugadoras que venían jugando desde los 4 años, camisetas y máscaras de ellas, disfraces y 22 cámaras grabando los partidos.

Mientras tanto en Chile, su hermano, ingeniero en computación, logró encontrar un canal mexicano que daba los partidos y se juntaban en familia a verlos. También a sus padres les tocó ir a recibir en nombre de Loreto una nueva copa de mejor árbitra 2014-2015 en Santiago.

Loreto enviaba fotos y conversaba de sus sueños con su terna, liderada por la árbitra central uruguaya Claudia Umpiérrez. “¿Y si llegáramos a arbitrar a hombres?”, se decían.

Luego de haber sido bien evaluada, entre 44 asistentes quedó asignada como quinta árbitra de la final del torneo entre Japón y Estados Unidos. “Me acordaba de cuando con el Omar entrenaba en las canchas de maicillo de Conce… La verdad no lo podía creer”, dice.

Junto a Toloza está Abby Wambach, Balón de Oro femenino en 2012 y la mayor goleadora de selecciones a nivel mundial.

Junto a Toloza está Abby Wambach, Balón de Oro femenino en 2012 y la mayor goleadora de selecciones a nivel mundial. Foto: Gettyimages, cedida por Toloza. 

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Recién llegada del mundial, a Loreto le informaban que la dejarían rendir una vez más la prueba de arbitraje de categoría de hombres y que, de salir exitosa, podría dirigir partidos profesionales masculinos.

¿En qué consiste la prueba física? Cuarenta metros de velocidad, que para mujeres se deben hacer en 6,4 segundos, debía hacerlos en menos de 6. Otra prueba de intervalos de mínimo diez vueltas a los 400 metros de la pista atlética en intervalos de 150 metros, que se corren en 35 segundos para mujeres y en 30 para hombres, y de 50 metros, que se caminan en 45 segundos para mujeres y 40 en hombres.

Pidió un receso en el fútbol femenino para entrenar seis días a la semana. Su esposo Omar la ayudó en paralelo. Por las tardes la llevaba a la pista 2 del Estadio Nacional a realizar la prueba y trabajar su coordinación. Además le mostraba películas a modo de motivación como “Hasta el límite”, de la actriz Demi Moore, que es una película que trata de la primera mujer en ser una marine de unidad SEAL de los Estados Unidos.

El día de la prueba corrió sola. Oporto le daba instrucciones a un costado de la pista. En cierto minuto se dio cuenta de que ya había pasado las diez vueltas, por lo que dio una y media más y al fin se detuvo. Esa noche celebró con sus amigas y le llegaban felicitaciones desde toda Sudamérica.

Al poco tiempo empezó a arbitrar en Segunda División, con el mismo carisma que lo hacía en femenino. Grabaron su debut – en el partido La Pintana contra Deportes Linares- en los canales de televisión. De falda, saludó con la mano a los capitanes de los equipos. Cuando un jugador fue a reclamarle por una jugada, Loreto le dijo: “Ya pórtate bien mira que vai’ a salir en la tele”. Si bien sufrió un desgarro, estuvo a la altura del desafío.

La terna con la que Toloza debutó en el fútbol profesional masculino.

La terna con la que Toloza debutó en el fútbol profesional masculino.


A los pocos días de su debut, le llegó un mensaje de whatsapp que decía: “Tengo una buena noticia!”. Su amiga Claudia Umpiérrez le escribía emocionada que acababa de convertirse en la primera árbitra de la historia en dirigir en Primera División masculina de Uruguay.

Loreto sueña con encontrarse con ella en los juegos olímpicos de este año, con ir al mundial femenino de 2019, con ser madre a los 35 años sin importar que esto signifique paralizar su carrera. Actualmente está evaluada en cuarto lugar, de once, como asistente de Segunda División. Los tres primeros a final de semestre pasan a Primera B.

Más de alguna vez le han mencionado que, con todos esos records, Loreto es como uno de esos pájaros que, volando en formación de “V”, va cortando camino para sus compañeras.