El año 2009 Chile comenzó a negociar un tratado multilateral con 11 países: el Tratado Trans Pacífico, más conocido como TPP. Hoy se trata de uno de los acuerdos multilaterales más complejos que Chile tenga que discutir, con 30 capítulos, con más de 6000 páginas, y que aborda temas tan distintos como la salud, control del internet, comercio electrónico, empresas del Estado, telecomunicaciones, medio ambiente, entre otros.

A diferencia de otros países, Chile prefirió el secretismo y la falta de transparencia para negociar el tratado. A pesar de las peticiones del Senado, de múltiples diputados y de organizaciones sociales, para detener o transparentar la negociación, la Cancillería dirigida por Heraldo Muñoz prefirió llevar adelante las negociaciones y terminarlas a espaldas del parlamento y la ciudadanía.

Conociendo que el TPP se ha convertido en el Caballo de Troya de los intereses de las corporaciones de Estados Unidos en el Asia Pacífico, desde Revolución Democrática identificamos los siguientes problemas que consideramos de extrema gravedad:

  1. Chile perderá soberanía y su democracia se debilitará. El parlamento no sólo tendrá que aprobar un tratado sin poder cambiar una sola coma, sin poder dar un debate democrático. Al firmar el TPP, Chile acepta también que las empresas internacionales de los 11 países restantes puedan demandar al Estado chileno, en tribunales privados creados por el TPP, si éstas ven mermados sus intereses económicos. Así, podrá demandar al Estado, por ejemplo, una empresa minera de capitales internacionales si Chile decide soberanamente subir el royalty minero, ya que lesionaría los intereses y expectativas de las empresas. Nuestra democracia no sólo será dañada al excluir a los poderes soberanos que nos hemos dado (Parlamento y Tribunales nacionales), sino también al otorgar garantías a las empresas internacionales como ningún tratado multilateral lo había hecho antes. Como lo dijo el Economista Gabriel Palma, cederemos soberanía y democracia por secretaría.
  2. Más restricciones en salud y criminalización de usuarios de internet. La ambigüedad con la que fue redactado el texto da pie para que se establezcan medidas tendientes a retrasar 3 años más (de los 5 años ya establecidos) la entrada de medicamentos genéricos biológicos y biotecnológicos (de enfermedades caras y sensibles como el cáncer). Esto no sólo traerá un costo de cerca de 770 millones de dólares anuales al fisco (según Informe Minsal) por cada año extra de retraso de la entrada de los medicamentos genéricos, sino también un costo más alto de estos medicamentos para la población, en especial para los de más alto costo como los que se incluyen en la Ley Ricarte Soto. Asimismo, en el capítulo de propiedad intelectual, se establecen medidas que significarán un cambio en nuestra legislación penal para quienes compartan contenidos de internet o reproduzcan contenidos con derechos de autor sin autorización, lo que implica una criminalización de los usuarios de internet.
  3. Chile no se verá beneficiado económicamente. Hoy diversos estudios muestran que Chile es uno de los países menos beneficiados por el TPP. Asimismo lo remarcó el premio nobel de Economía, Joseph Stiglitz, quien recomendó a Chile no firmar el TPP por las consecuencias en desigualdad y en capacidad productiva que traerá para Chile en el futuro. Y aunque algunos estudios internacionales muestran un pequeño crecimiento en 20 años, lo cierto es que al mantener Chile tratados bilaterales con todos los miembros del TPP, lo que podemos ganar es casi nulo. Es menester mencionar que la Cancillería chilena, con una negligencia sorprendente, no elaboró ni un solo informe o estudio en el que se demuestren los impactos, positivos y negativos, sociales o económicos, que tendrá el TPP.

La encrucijada que el TPP plantea hoy para los chilenos y chilenas, y en especial para los parlamentarios, es si aprobar o rechazar un tratado que, en nuestra opinión, traerá muchos más costos que beneficios para la población.

Como Revolución Democrática, luego de un análisis de los contenidos del TPP, hemos concluido que la aprobación del Tratado Trans Pacífico en el parlamento lesionaría gravemente los derechos sociales y civiles de los chilenos, y disminuirá nuestra soberanía para determinar lo que puede o no ser nuestra legislación futura. Así también lo ha asegurado un relator de la ONU en una declaración reciente.

En este contexto, “Llamamos a los diputados y senadores a rechazar este acuerdo que no agrega beneficios a los que Chile ya tiene aprobados en sus tratados de libre comercio y que solo asegura a las empresas trasnacionales condiciones abusivas para operar en Chile y en el mundo”, afirmó el coordinador nacional de Revolución Democrática (RD), Sebastián Depolo.El dirigente agregó que “las relaciones exteriores de Chile están demasiado alineadas con los intereses de USA y del comercio internacional.

En tanto el vocero de la Plataforma “Chile Mejor Sin TTP” y miembro de RD, Carlos Figueroa, apuntó al secretismo con que se ha abordado este tema. “El TTP se negoció de espaldas a la ciudadanía y pone en serio riesgo la soberanía nacional. Muchas leyes que podamos aprobar en el futuro , como por ejemplo un royalty a la minería, podrán ser objetadas por las empresas trasnacionales invocando el TTP”, señaló Figueroa.

Es por esto que llamamos a los chilenos y chilenas a movilizarse este 4 de febrero en la Plaza de las Ciudadanía a las 18:30 horas. Asimismo hacemos un llamado a los parlamentarios y parlamentarias a informarse en consciencia de este tratado y a rechazarlo públicamente por las razones expuestas.