40 millones de pesos es el monto destinado por La Moneda para la realización de un documental que destacará la gestión presidencial de Michelle Bachelet. Alarmados por la utilización de fondos públicos para un fin propagandístico, la oposición ya ha tomado cartas en el asunto y se espera que durante esta jornada presenten oficios a Contraloría para vetar la producción audiovisual.

Uno de los puntos más polémicos es que el dinero fue adjudicado por contrato directo, sin previa licitación. “Los supuestos para asignarlo sin licitación son insuficientes e ilegales”, aseguró el diputado RN Nicolás Monckeberg sobre el proyecto audiovisual que quedó en manos de la cineasta Tatiana Gaviola.

La autorización del proyecto fue dada por Cristián Riquelme (PPD), director administrativo de la presidencia cuestionado por su rol en el caso Caval, específicamente por recibir en Palacio Juan Díaz, ex operador político de la UDI que gestionaba el pago de una supuesta deuda de Caval, recibir 32 millones de pesos por parte de Giorgio Martelli y estar vinculado al borrado del computador de Sebastián Dávalos.

No es la única irregularidad que denuncian personeros de la UDI y RN. Según indica La Tercera, el diputado UDI Felipe Ward señaló que el suceso “contraviene un dictámen de la Contraloría a propósito de la propaganda que se hizo con platas fiscales para promover el plan Auge cuando aún no era política pública”.

A esto se añade que la autorización del proyecto fue dada por Cristián Riquelme (PPD). El director administrativo de la presidencia, que contrató a Gaviola y firmó la orden de compra, ha sido cuestionado por su rol en el caso Caval, específicamente por recibir en Palacio Juan Díaz, ex operador político de la UDI que gestionaba el pago de una supuesta deuda de Caval, recibir 32 millones de pesos por parte de Giorgio Martelli y estar vinculado al borrado del computador de Sebastián Dávalos. “Aquí se entiende porqué sigue en su cargo. Están a punto de echarlo y le hace una película a la jefa”, añadió Ward.

Las críticas no vinieron sólo de la oposición, ya que dentro de la misma Nueva Mayoría se han alzado voces disidentes. Una de ellas es la del presidente de partido de Bachelet, Osvaldo Andrade (PS), quien aseguró que es “razonable que todo gobierno quiera dejar su legado aunque siempre es bueno esperar al término de su mandato, en especial porque nuestro balance ahora es contradictorio”. “En el escenario actual -además- cualquier uso de recursos públicos para actividades de esta naturaleza genera reproches”, añadió.