Las primarias en Estados Unidos tuvieron un nuevo capítulo ayer por la noche. Y ya con el 90% de los votos escrutados, los números son contundentes: el senador autoproclamado socialista -una sorpresa para la política estadounidense- Bernie Sanders logró un claro triunfo sobre la favorita Hillary Clinton, obteniendo más del 60% de los apoyos para las primarias del partido Demócrata. Por su parte, el magnate Donald Trump triunfó entre los republicanos con un 35%.

Los dos hombres son outsiders de la política estadounidense. Sanders se declara abiertamente como socialista y ha sido senador independiente por Vermont durante años y ha optado por dar la disputa interna en el Partido Demócrata para ser candidato en las presidenciales de noviembre.

Sanders presenta un programa novedoso para los EE.UU.: educación superior gratuita, salud pública gratuita, lucha contra el cambio climático, reforma migratoria, mayor control sobre Wall Street y los bancos. Gracias a su apoyo en los más jóvenes, Sanders ha logrado salir de la marginalidad y disputarle seriamente la nominación a una figura política de peso mayor como Clinton. Al igual que Jeremy Corbyn en el Partido Laborista inglés -y a diferencia de experiencias fueras de los partidos tradicionales como Podemos o Syriza-, intenta disputar internamente el partido Demócrata para dar el salto a las presidenciales.

La semana pasada ya había dado la sorpresa al empatarle a la ex secretaria de Estado en el caucus de Iowa. Con el categórico triunfo en New Hampshire -obtuvo el 59,94% de los votos contra un 38,41% de Clinton- Sanders enfrenta en alza el resto de las primarias, aunque tendrá duros escollos que superar en estados más conservadores como California o Florida.

Sorprendentemente, el socialista Sanders tiene menor apoyo en las minorías negras y latinas de Estados Unidos que Clinton. Pero el impulso que le han dado los recientes resultados puede servir para llegar a esos sectores.

 

Por su parte, el cuestionado por sus dichos racistas Donald Trump se recuperó de la derrota de la semana pasada y logró el primer lugar en los republicanos con el 35,1% de los votos, más de 20 puntos que John Kasich. El triunfador de Iowa, el senador Ted Cruz aparece en el tercer lugar empatado con Marco Rubio y Jeb Bush.

El multimillonario Trump -al igual que Sanders, aunque desde la vereda contraria- se posiciona como un crítico contra el establishment político. Ha llamado la atención de todos por su agresivo discurso anti inmigración y el ferviente rechazo que provocan sus dichos alrededor del mundo. Aunque ha tenido un crecimiento sostenido en las encuestas y es uno de los favoritos para llegar a noviembre con la nominación republicana.

Ambos candidatos comparten el hecho de no provenir de la tradicional clase política, aunque se ubican casi en las antípodas programáticamente. Sin embargo, han aprovechado los efectos provocados por la crisis que se ha hecho sentir en Estados Unidos, uno de los países más desiguales del mundo.

La próxima estación de las primarias será el 20 de febrero en Carolina del Sur.