El ex candidato presidencial de la UDI recibió repentinamente todos los focos sobre sí. Primero fueron los correos revelados por la revista Qué Pasa y por The Clinic Online entre el dirigente gremialista y Patricio Contesse, ex gerente de SQM. En ellos, Longueira le envío primero el proyecto de royalty minero que impulsaba el ex presidente Sebastián Piñera. Después le adjuntó a Contesse el protocolo de acuerdo de la Reforma Tributaria aprobada por el actual gobierno de Michelle Bachelet.

Hace unas semanas el informe elaborado por la firma de abogados estadounidenses Shearman & Sterling para SQM ubicó a Longueira como el personaje político con más “proveedores” con pagos cuestionados.

A esto se suma el hecho de que el ex ministro de Economía deberá declarar como testigo ante la Fiscalía durante marzo por la investigación del caso Corpesca. El Ministerio Público espera que Longueira explique el papel que jugaron ciertos parlamentarios en la polémica tramitación de la Ley de Pesca, cuestionada por aportes irregulares diputados y senadores en ejercicio por parte de la empresa del grupo Angelini. El caso ya provocó el desafuero del senador UDI Jaime Orpis.

 

Para rematar, esta mañana la Fiscalía de Valparaíso envió un oficio a la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (Sbif) pidiendo revelar las cuentas bancarias e inversiones de Carmen Luz Valdivieso -ex jefa de gabinete de Longueira- y Marisol Cavieres, secretaria de la UDI y ex asesora del dirigente.

Ambas son investigadas en el marco del caso SQM por emitir boletas ideológicamente falsas paras el financiamiento irregular de campañas políticas de la UDI.

De hecho, según informa La Tercera, el abogado Nicolás Guíñez Ramírez declaró en calidad de imputado ante la fiscal Carmen Gloria Segura “por servicios que no presté a las empresas SQM S.A., Copec S.A., Senexco S.A., Asociación Gremial de Industriales Pesqueros de la Región del Bío-Bío, Compañía de Inversiones Río Bueno S.A., Pesquera El Golfo S.A. y Centros de Estudios Nueva Minería Limitada”.

Guíñez declaró las circunstancias de un encuentro con Carmen Luz Valdivieso, asesora de Longueira en “las circunstancias de cobro y entrega de dinero de la boleta de Copec, que es la de mayor monto que me pidieron que emitiera”.

Guíñez informa que la empresa le pagó 7 millones y medio en efectivo. El pago se realizó en las dependencias de la Fundación Chile Justo, creada y presidida por Pablo Longueira en circunstancias dignas de una película de mafia: encuentro con una persona que le pasó un maletín lleno de dinero. En la ocasión le presentaron a “Titi” Valdivieso y vio que el ex senador también se encontraba en la fundación.

 

 

Polémica en Chile Vamos por caso Longueira

La defensa a rajatabla de la UDI a su general se contrasta con el resto de Chile Vamos que ha tomado mayor distancia del ex presidenciable.

Ayer en en T13 Radio, el diputado de Evópoli Felipe Kast aseguró que sería “sano y una señal política” que Longueira congelara su militancia y que “en la UDI he visto voces que discrepan de la forma en que se ha tratado el caso (…) creo que lo más sano era haber renunciado previamente y haber dado paso al costado”.

Misma posición sostuvo el presidente de RN Cristián Monckeberg: “Respecto a las faltas a la probidad, la justicia está actuando, pero políticamente debemos reconocer las ilegalidades, no barrer debajo de la alfombra, en definitiva debemos hacernos cargo y luego recuperar la confianza de la ciudadanía”.

Las declaraciones recibieron respuesta inmediata en la tienda de Jaime Gúzman. De hecho, el diputado UDI Felipe Ward amenazó a Kast diciendo que “tenga cuidado con sus declaraciones si quiere que este bloque opositor siga incluyendo a partidos chicos y movimientos en formación”. Se suma también la senadora Jacqueline van Rysselberghe, quien afirmó que “me parece que Felipe Kast debiera abocarse a formar su partido en lugar de estar opinando en relación a las medidas (disciplinarias) y lo que sucede en partidos aliados”.